¿Qué es exactamente un cargador GaN?
GaN son las iniciales del nitruro de galio, un semiconductor que sustituye al silicio en los transistores de potencia del cargador. No es una etiqueta de marketing más: es un cambio de material, y tiene consecuencias muy concretas sobre el bloque que apoya en su escritorio.
El nitruro de galio tiene una banda prohibida de unos 3,4 eV, frente a 1,1 eV del silicio. En términos sencillos, soporta tensiones más altas y conmuta mucho más rápido: unos cientos de kilohercios frente a unas pocas decenas. Y cuanto más rápido conmuta un convertidor, más pequeños pueden ser su transformador y sus condensadores. Ahí está toda la explicación del formato: a igualdad de potencia, un cargador GaN ocupa alrededor de la mitad de volumen que un bloque de silicio de la generación anterior.
La segunda consecuencia es menos visible pero igual de útil: las pérdidas bajan y el calor también. Un cargador que se calienta menos puede encapsularse en una carcasa más densa sin riesgo, y desperdicia menos energía. En Europa esto no es anecdótico: el Reglamento (UE) 2019/1782 exige desde el 1 de abril de 2020 que todo cargador vendido en la Unión alcance un rendimiento medio en modo activo de al menos el 88 % por encima de 49 W de potencia de salida, con un consumo en vacío limitado a 0,21 W. El GaN cumple esos umbrales con margen, allí donde el silicio llegaba justo.
En diez años vendiendo y desmontando estos productos hemos visto al GaN pasar de capricho premium a estándar: hoy, en nuestra sección de cargadores, un modelo de silicio por encima de 60 W ya no tiene mucha razón de ser.
La trampa del multipuerto: potencia total no es potencia por puerto
Es lo que la mayoría de los compradores descubre después, y la verdadera razón de ser de esta comparativa. Cuando una caja anuncia 100 W, esa cifra es la potencia total que el cargador puede entregar sumando todos los puertos. No significa en absoluto que cada puerto entregue 100 W.
En la práctica, un cargador multipuerto aplica una regla de reparto fijada por el fabricante. Esto es lo que ocurre en un modelo típico de 100 W con tres puertos, según el número de dispositivos conectados:
El portátil que recibía 100 W él solo pasa a recibir 45 W en cuanto se conectan el móvil y los auriculares. Si consume 50 W en uso ofimático, se descarga lentamente pese a tener el cable enchufado. Es exactamente el escenario que hace pensar en una avería del cargador.
El método correcto: identifique su dispositivo más exigente, consulte la potencia que el fabricante indica para su combinación de puertos (siempre está en el manual o en la ficha técnica, rara vez en la caja) y deje al menos un 20 % de margen. Un ultrabook de 65 W va cómodo en un cargador que mantiene 65 W en su puerto principal con un segundo dispositivo conectado, no en uno de 65 W totales.
Nuestra selección de seis cargadores GaN multipuerto
Seis modelos, del bloque de bolsillo a la estación de escritorio, elegidos por los criterios que de verdad cuentan: potencia real en el puerto principal, comportamiento en multipuerto, tamaño y calentamiento.
| Modelo | Puertos | Potencia máxima | En un solo puerto | Precio orientativo | Para quién |
|---|---|---|---|---|---|
| Anker Nano II 65 W | 2 USB-C + 1 USB-A | 65 W | 65 W | ~30 € | La entrada de gama solvente |
| Ugreen Nexode Pro 65 W Slim | 2 USB-C + 1 USB-A | 65 W | 65 W | ~39 € | Para viajar ligero |
| Xiaomi 90 W HyperCharge | 2 USB-C + 1 USB-A | 90 W | 90 W | ~40 € | La mejor relación vatios-precio |
| Ugreen Nexode Pro 100 W | 2 USB-C + 1 USB-A | 100 W | 100 W | ~66 € | Portátil y móvil a diario |
| Anker GaN 140 W | 3 USB-C + 1 USB-A | 140 W | 140 W | ~80 € | Los portátiles grandes |
| Anker Prime Station 250 W | 6 puertos (USB-C + USB-A) | 250 W | 140 W | ~143 € | El puesto de trabajo fijo |
Anker Nano II 65 W: la puerta de entrada
Tres puertos, 65 W y una carcasa anunciada un 53 % más compacta que el bloque de la misma potencia de la generación anterior. Es el cargador que recomendamos a quien nunca ha tenido un GaN: sustituye al cargador del portátil, al del móvil y al de la tableta por unos 30 €. Sus 65 W bastan para un MacBook Air, un ultrabook Windows y la práctica totalidad de los portátiles de 13 a 14 pulgadas.
Ugreen Nexode Pro 65 W Slim: el viajero
Misma potencia, pero un formato ultraplano que se desliza en la funda del portátil en lugar de abultar en la mochila. Se entrega con clavijas US, UK y EU intercambiables: para quien viaja con frecuencia fuera de Europa, es un adaptador menos que perder. Nuestra elección para uso móvil por debajo de 40 €.
Xiaomi 90 W HyperCharge: la mejor relación vatios-precio
90 W en un solo puerto, dos USB-C, un USB-A, 132 g en la balanza y un precio en torno a los 40 €: es, en esta selección, el modelo que ofrece más vatios por euro. Con dos puertos reparte 67 W + 18 W, lo que permite que un portátil cargue correctamente mientras al lado se llena un móvil. Nuestra elección polivalente.
Ugreen Nexode Pro 100 W: el todoterreno
Los 100 W son el verdadero umbral de comodidad: por encima ya no se gana gran cosa salvo en los portátiles grandes. Este Nexode Pro cubre todo el rango útil de tensiones (5 V, 9 V, 12 V, 15 V y 20 V), es decir, absolutamente todo lo que se carga por USB-C, MacBook Pro de 14 pulgadas incluido. Es el modelo que nos quedaríamos si solo pudiera quedar uno.
Anker GaN 140 W: para los portátiles grandes
Cuatro puertos y 140 W, es decir, el escalón superior de la norma USB Power Delivery 3.1. Es la potencia que exige un MacBook Pro de 16 pulgadas para cargarse a su velocidad nominal, y la de las estaciones de trabajo móviles. Su pantalla muestra en tiempo real la potencia enviada a cada puerto, lo que en un multipuerto no es un adorno: es la única forma de comprobar el reparto de un vistazo.
Anker Prime Station 250 W: el puesto fijo
250 W, seis puertos, una pantalla LCD de 2,26 pulgadas y una rueda de control. Ya no es un cargador de mochila, es un bloque de alimentación de escritorio que sustituye a la regleta con alargadores: dos ordenadores, dos móviles, una tableta y un reloj a la vez, sin que nadie quede limitado. Reservado a quien carga de verdad entre cuatro y seis dispositivos a diario: por debajo, con 140 W sobra.
Los cinco criterios que marcan la diferencia
Una vez esquivada la trampa de la potencia total, esto es lo que miramos, en este orden.
- La potencia en el puerto principal en uso multipuerto. La única cifra que describe su día real. Un 100 W que cae a 45 W en cuanto aparece un segundo dispositivo es menos útil que un 90 W que aguanta 67 W.
- Número y tipo de puertos. Apunte a dos USB-C como mínimo. El USB-A sigue siendo práctico para cables antiguos y accesorios (lámparas, ventiladores, teclados), pero en la práctica se queda en unos 22,5 W y no sirve para un ordenador.
- El PPS. El Programmable Power Supply es una extensión del USB Power Delivery que permite ajustar la tensión en pasos de 20 mV. Es lo que desbloquea la carga rápida propietaria de muchos Android, con Samsung Galaxy a la cabeza. Un cargador sin PPS cargará su móvil, pero bastante más despacio que su bloque original.
- El formato y las clavijas. Patillas plegables para la mochila, clavijas US/UK/EU intercambiables para viajar. Un detalle que no aparece en la ficha técnica y que lo cambia todo en el uso.
- La pantalla. Útil a partir de tres puertos para comprobar el reparto, superflua por debajo. No pague 20 € más por un visor si solo conecta dos dispositivos.
Una palabra sobre los cables, principal causa de decepción: por encima de 100 W hace falta un cable certificado para 240 W (norma EPR, de Extended Power Range). Un cable de 60 W limita en silencio a un cargador de 140 W, sin ningún mensaje de error. La especificación USB Power Delivery está construida así: siempre es el eslabón más débil el que fija la potencia de la cadena.
Seguridad: cómo detectar un cargador dudoso
El cargador es el aparato de su casa que maneja directamente la tensión de red. También es uno de los más falsificados. Bastan unos pocos reflejos para descartar lo peor.
- Lea la serigrafía. Un cargador conforme lleva el marcado CE, el nombre y la dirección del fabricante o del importador europeo, y las tensiones y corrientes de salida detalladas puerto por puerto. Una etiqueta vaga, sin dirección, es una señal de alarma.
- Sopéselo. Un GaN pesa menos que un bloque de silicio, es normal, pero un 65 W que pesa 40 g no tiene materialmente sitio para el aislamiento exigido entre primario y secundario.
- Desconfíe del precio. Un cargador GaN real de 100 W con tres puertos cuesta como mínimo unos 40 €. A 12 € se ha suprimido algo, y ese algo es casi siempre el aislamiento o la protección contra sobretensiones.
- Compruebe el rendimiento anunciado. Desde 2020 es obligatoria la conformidad europea sobre el diseño ecológico de las fuentes de alimentación externas. Un fabricante serio comunica sus cifras; un falsificador, nunca.
Por último, un cargador GaN caliente al tacto no está necesariamente averiado: está trabajando. En cambio, un olor a plástico caliente, un zumbido persistente o una carcasa que se deforma obligan a desenchufarlo de inmediato y a desecharlo.
¿Cargador GaN o power bank?
La pregunta vuelve a menudo, y la respuesta es que no cubren la misma necesidad. El cargador GaN necesita un enchufe: sirve en el hotel, en la oficina, en el tren equipado, en casa. La power bank almacena la energía y le sigue a todas partes, pero también acaba necesitando un cargador para llenarse.
El verdadero dúo, el que llevamos nosotros mismos, es un cargador GaN multipuerto de 65 a 100 W más una power bank capaz de aceptar esa potencia en la entrada. El cargador llena la batería en hora y media en lugar de cinco horas, y alimenta los aparatos en paralelo. Nuestra comparativa de power banks de 100 W y más detalla los modelos que siguen ese ritmo.
Conviene recordar también el contexto: desde finales de 2024, la directiva europea del cargador universal impone el USB-C en la práctica totalidad de los dispositivos portátiles vendidos en la Unión y permite a los fabricantes dejar de incluir el cargador en la caja. En la práctica, su próximo móvil llegará sin cargador: más vale que el que compre de una vez por todas sea el adecuado.



