El coste real de tu energía: el precio por kWh durante toda su vida.
Dos estaciones al mismo precio pueden costar del simple al triple con el uso. Lo que cuenta no es el precio de compra, sino el coste de cada kWh que la batería te dará antes de envejecer. Esta herramienta calcula ese coste real y ordena el catálogo en consecuencia, para revelar la verdadera relación calidad-precio.
La fórmula
Coste del kWh = precio ÷ (número de ciclos × capacidad en kWh). Un ciclo es una carga y una descarga completas; los fabricantes declaran el número de ciclos hasta que queda alrededor del 80 % de la capacidad original. También deducimos el coste de una carga completa y la energía total entregada durante la vida útil.
Lo que revela
Una batería LFP (LiFePO4) cuesta más en la compra pero dura de 3 a 6 veces más ciclos que una Li-ion clásica (NMC). A lo largo de su vida, su energía suele costar mucho menos.
Un modelo barato con pocos ciclos puede resultar el más caro por kWh, una vez gastado y sustituido.
Puedes introducir tus propios valores (precio, capacidad, ciclos) para comparar un modelo que no esté en el catálogo.
Para quién
Esta herramienta es para quienes conservan su equipo varios años y quieren invertir con acierto: campistas habituales, teletrabajadores, hogares que se equipan contra los cortes. Las cifras son estimaciones (la vida real depende de la temperatura, la profundidad de descarga y el cuidado), pero trasladan la decisión del precio de venta al coste real, donde se esconden las verdaderas gangas. Las estaciones de Amazon, cuyo precio no mostramos, quedan excluidas de la clasificación.
Lo que el coste del kWh no dice
El coste por kWh es el mejor indicador único, pero algunos factores afinan aún más la decisión. La garantía (a menudo de 3 a 5 años, a veces expresada en ciclos) protege tu inversión y dice mucho sobre la confianza del fabricante. La profundidad de descarga también cuenta: no bajar nunca a cero, evitar el calor y las cargas al 100 % prolongadas ralentiza el envejecimiento mucho más allá de las cifras teóricas.
Piensa por último en el uso real. Una batería usada a diario amortiza rápido su sobrecoste LFP; una batería de reserva usada tres veces al año nunca verá el fin de sus ciclos, y el criterio prioritario pasa a ser entonces la baja autodescarga y la longevidad de calendario. La herramienta te da la base numérica; añade tu frecuencia de uso para decidir.
Hemos visto pasar cientos de baterías en diez años, y la misma lección se repite: el precio de compra engaña, el coste del kWh revela. Usa esta clasificación para detectar las verdaderas gangas y comprueba luego la química (LFP preferiblemente) y la garantía en la ficha del modelo que te interese antes de decidirte.
El coste real de tu energía: el precio del kWh a lo largo de toda su vida útil.
💵 Elige una estación
El precio de venta no lo dice todo. Lo que cuenta es el coste de cada kWh que la batería te dará durante su vida útil. Elige un modelo o introduce tus valores.
Coste del kWh durante la vida útil
0,14 €/kWh
Coste de una carga completa
0,16 €
Energía durante la vida útil
4.032 kWh
LFP · 3.500 ciclos
Coste del kWh = precio / (ciclos x capacidad). Una batería LFP (LiFePO4) cuesta más en la compra pero dura de 3 a 6 veces más ciclos que una Li-ion: a lo largo de su vida útil, su energía suele costar mucho menos. Los ciclos se declaran hasta el 80 % de capacidad restante.