25 W inalámbricos y 45 W por USB-C: el verdadero salto de esta generación
Sobre el papel, la MagGo 2 Pro cambia de categoría respecto a la primera MagGo (10000 mAh, ya presente en nuestro catálogo): la carga inalámbrica MagSafe/Qi2.2 sube de 15 a 25 W, y el puerto USB-C pasa de 27 a 45 W, tanto en entrada como en salida. En ambos casos se trata de un aumento del 67 % declarado por Anker, ampliamente recogido por la prensa especializada presente en el lanzamiento del producto a principios de septiembre de 2026.
Anker también comunica una velocidad de carga del iPhone 17 Pro que duplica la de la generación anterior: 25 % de carga en 10 minutos y 50 % en 25 minutos según el fabricante. Este dato se refiere a la velocidad de carga mostrada en el teléfono, no al rendimiento energético de la conversión inalámbrica en sí (véase más adelante): ambas nociones se solapan en parte, sin llegar a confundirse.
El problema que este ventilador intenta resolver de verdad
Toda carga inalámbrica magnética disipa parte de la energía transferida en forma de calor, un fenómeno que se acentúa mecánicamente con la potencia: cuantos más vatios entran en juego, más se calienta la carcasa, hasta que la electrónica de protección reduce por sí misma la potencia entregada para evitar el sobrecalentamiento. Es el defecto recurrente más señalado en las baterías MagSafe clásicas, primera MagGo incluida.
La respuesta de Anker combina tres elementos: un ventilador turbo de doble canal de aire, un algoritmo que ajusta la velocidad del ventilador en tiempo real según la temperatura medida, y un disipador de grafeno de tres capas. Anker declara una temperatura de superficie que se mantiene por debajo de 36 °C durante toda la carga inalámbrica, y afirma, a modo de comparación, que una batería magnética clásica puede superar los 45 °C en una veintena de minutos de carga continua.
El principio elegido no tiene nada de exótico: combinar un ventilador con un disipador amplio es una solución de refrigeración clásica en electrónica, cuya eficacia depende sobre todo de la calidad de ejecución (flujo de aire real, contacto térmico del disipador) más que del principio en sí. Dos incógnitas quedan abiertas por ahora: el nivel sonoro real del ventilador en modo Cool, sin ninguna medición en decibelios disponible todavía, y la vida útil mecánica de esta pieza, inédita en este tipo de producto de la marca.
Lo que valen realmente los 25 W anunciados: la cuestión del rendimiento
La cifra de 25 W indica la potencia buscada en el lado de emisión, no la energía que realmente llega a la batería del teléfono. Una parte de la energía se pierde sistemáticamente al atravesar la bobina, un fenómeno que afecta a toda carga inalámbrica sea cual sea la marca, y que por lo general se acentúa a medida que aumenta la potencia.
En la primera MagGo (10000 mAh, 15 W), el punto de comparación más cercano disponible en este sitio, la bobina por sí sola solo devolvía el 76,1 % de la energía a máxima potencia, una cifra que caía incluso hasta alrededor del 60 % una vez incluidas las pérdidas propias del circuito de carga del iPhone, la pantalla y la electrónica en espera durante todo el ciclo. Esto explica que, de los 38,5 Wh reales de esta primera MagGo, solo estuvieran realmente disponibles entre 1,7 y 1,8 cargas de iPhone, en lugar de las 3 cargas que permitiría una transferencia perfecta.
| Producto | Potencia inalámbrica | Rendimiento solo de la bobina | Rendimiento estimado de extremo a extremo |
|---|---|---|---|
| MagGo (1.ª generación) | 15 W | 76,1 % | alrededor del 60 % |
| MagGo 2 Pro | 25 W | sin medir todavía | sin medir todavía |
Nada indica si la MagGo 2 Pro se comporta mejor o peor que su antecesora en este aspecto concreto: la mayor potencia podría beneficiarse de una mejor ingeniería (bobina, alineación magnética más precisa gracias al imán de 12 N) igual que podría generar proporcionalmente más pérdidas a igual calor. Sin una medición independiente, la pregunta queda abierta, y la capacidad nominal de 37 Wh indicada en la ficha del producto debe leerse con esta reserva en mente, no como un dato ya establecido.
52 minutos para el 80 %: una velocidad de recarga todavía por confirmar
El puerto USB-C de la MagGo 2 Pro funciona hasta 45 W en ambos sentidos. Como entrada, para recargar la propia batería, Anker anuncia el 80 % en 52 minutos, una notable mejora frente a los 20 W de entrada y las casi 2h45 (165 minutos) que requería una carga completa de la primera MagGo. Al igual que ese dato, este también procede únicamente de la documentación del fabricante, sin confirmación independiente disponible en el momento de escribir este texto.
Una pregunta queda sin respuesta numérica: cuánta energía consume el propio ventilador durante una carga inalámbrica prolongada. Ese consumo se toma de los mismos 37 Wh destinados a cargar el teléfono, lo que reduce necesariamente, en una proporción no comunicada, la energía realmente disponible para el dispositivo conectado. El modo Silent, que apaga el ventilador a cambio de una potencia de carga reducida, existe precisamente para limitar este compromiso, pero ninguna cifra precisa acompaña a uno u otro modo.
Alineación magnética y soporte: lo probado y lo nuevo
La MagGo 2 Pro reutiliza el sistema de imanes en anillo del estándar Qi2.2, el mismo principio físico que un accesorio MagSafe nativo. Anker declara una fuerza de atracción de 12 N, compatible con cualquier iPhone MagSafe desde la serie 12 en adelante. Este mecanismo de alineación es ya el de la primera MagGo y el del resto de la gama Qi2 de la marca, sin ningún problema particular de sujeción o deslizamiento señalado hasta la fecha en esos productos anteriores.
El soporte integrado, en cambio, sí mejora de verdad: ajustable de forma continua de 0 a 80° y anunciado para 5000 ciclos de apertura, sustituye la posición fija de la primera MagGo. Un ajuste continuo suele aguantar mejor con el tiempo que un mecanismo de posiciones fijas, y permite encontrar un ángulo de visión preciso en lugar de elegir entre un puñado de posiciones predefinidas.
Aun así, quedan dos reservas: todavía no existe ningún testimonio de uso real sobre cómo aguanta este soporte tras meses de aperturas repetidas, y la cifra de 12 N de fuerza de atracción sigue siendo un valor comunicado por Anker, sin verificación independiente con un dinamómetro.
Frente a la primera MagGo: qué cambia, qué se mantiene
La MagGo 2 Pro sucede directamente a la primera MagGo Power Bank (10000 mAh, 15 W), que sigue en nuestro catálogo. La siguiente tabla recoge las características oficiales de ambos productos, junto con los precios observados en el momento de escribir este texto.
| Criterio | MagGo 2 Pro | MagGo (1.ª generación) |
|---|---|---|
| Capacidad | 10000 mAh | 10000 mAh |
| Inalámbrica | Qi2.2, 25 W | Qi2, 15 W |
| USB-C | 45 W | 27 W |
| Refrigeración | Ventilador activo + grafeno | Pasiva |
| Pantalla | Carga, estado, temperatura, modo | Carga y tiempo restante |
| Soporte | Ajustable 0-80° | Fijo |
| Peso | 220 g | 250 g |
| Precio observado | 119,99 € | 59,99 € |
Al precio observado, la MagGo 2 Pro cuesta casi el doble que su antecesora, a cambio de una potencia inalámbrica y por cable un 67 % superior en ambos casos, una pantalla más completa y un soporte ajustable. Que ese sobrecoste merezca la pena depende, en definitiva, de que el rendimiento real y la fiabilidad del ventilador confirmen las promesas del fabricante en el uso diario.
A quién va dirigida, y las reservas que conviene recordar
Va dirigida a quien tiene un iPhone reciente compatible con MagSafe y quiere la mayor potencia de carga inalámbrica disponible hoy en este formato de batería magnética, con una pantalla de control completa y un puerto USB-C rápido como respaldo por cable.
Va menos dirigida a quien busca un producto con un historial ya consolidado: la MagGo 2 Pro acaba de salir a la venta, sin opiniones verificadas ni experiencias de uso prolongadas disponibles en el momento de escribir este texto, y sin certeza sobre el rendimiento real de su carga inalámbrica a 25 W ni sobre la resistencia mecánica de su nuevo ventilador a largo plazo.


