Ansmann Powerline 5 Pro: nuestra opinión completa

Corriente de carga regulable de 200 a 1800 mA, cuatro programas entre ellos un verdadero test de capacidad, un puerto USB oculto en la parte trasera para cargar un teléfono: el Powerline 5 Pro lo hace casi todo, salvo mostrar con claridad sus propios datos en una pantalla que se queda realmente pequeña.

Nuestra nota
4,4/5
Seguridad y protecciones: 4,5 sobre 5 (ponderación 20 %)Seguridad4,5Fabricación y resistencia: 4,3 sobre 5 (ponderación 15 %)Fabricación4,3Compatibilidad de formatos y químicas: 4,4 sobre 5 (ponderación 25 %)Compatibilidad4,4Precisión de carga: 4,7 sobre 5 (ponderación 25 %)Precisión4,7Pantalla y control: 3,8 sobre 5 (ponderación 15 %)Pantalla3,8

¿Cómo se calcula esta nota?

Cargador de pilas Ansmann Powerline 5 Pro con pantalla LCD

Lo esencial

El Powerline 5 Pro destaca por una riqueza funcional que pocos cargadores de pilas ofrecen a este nivel de precio. La corriente de carga es regulable de 200 a 1800 mA según el formato, cada ranura se gestiona individualmente, y los cuatro programas (carga, descarga y carga, test de capacidad, refresco) funcionan realmente como se anuncia, con, por ejemplo, valores de capacidad coherentes con los datos del fabricante de las pilas probadas. Cubre los formatos AAA, AA, C, D y un bloque de 9V, una versatilidad poco habitual para un cargador de NiMH/NiCd, y hasta oculta un puerto USB en la parte trasera para cargar un dispositivo móvil. La gran reserva concierne a su pantalla LCD: muestra datos precisos por ranura (tensión, corriente, tiempo de carga), pero su tamaño reducido la hace difícil de leer sin buena vista o una iluminación adecuada, un punto débil recurrente. Las protecciones estándar (inversión de polaridad, cortocircuito, sobrecarga) están presentes, y ningún problema de sobrecalentamiento relevante aparece en los comentarios de uso disponibles. La fiabilidad es en general sólida durante varios años, con algunos fallos aislados puntuales (una ranura, una fuente de alimentación) cubiertos por la garantía de 3 años indicada. Para quien tiene un parque de pilas recargables variado y quiere realmente cuidarlas en lugar de solo recargarlas, es una de las opciones más completas del mercado; para un uso ocasional limitado a AA/AAA, un modelo más simple resulta más que suficiente.

Puntos fuertes

  • Corriente de carga regulable de 200 a 1800 mA, según el formato y el número de pilas en carga
  • Cuatro programas funcionales (carga, descarga, test de capacidad, refresco), poco habituales a este nivel de precio
  • Compatible con AAA, AA, C, D y bloque de 9V, una versatilidad de formatos poco habitual en un cargador de NiMH/NiCd
  • Puerto USB en la parte trasera para cargar un teléfono o una tableta
  • Ningún problema de sobrecalentamiento relevante, garantía del fabricante de 3 años

Límites

  • Pantalla LCD real pero de tamaño reducido, realmente difícil de leer sin buena vista o una iluminación adecuada
  • Limitado a las químicas NiMH y NiCd, sin compatibilidad Li-ion a diferencia de un cargador versátil como el Nitecore i2
  • Claramente más caro que un cargador de entrada sin funciones avanzadas
  • Tamaño y peso superiores a los de un cargador simple, debido al número de ranuras y a la pantalla
  • Algunos fallos aislados puntuales (una ranura fuera de servicio, una fuente de alimentación), cubiertos por la garantía
Ansmann Cargador Powerline 5 Pro: ficha completa y precio →

La estación de mantenimiento para quien se toma en serio sus pilas

Fotógrafos, familias con un parque importante de pilas AA y AAA, aficionados al bricolaje que usan pilas C o D: el Powerline 5 Pro se dirige a quien quiere no solo recargar sus pilas NiMH y NiCd, sino también probarlas, cuidarlas y prolongar su vida útil.

5
Ranuras (4 redondas + 1 bloque de 9V)
4
Programas de carga
3 años
Garantía del fabricante

De AAA a D y bloque de 9V, una versatilidad poco habitual en un cargador NiMH

El Powerline 5 Pro acepta los formatos AAA, AA, C y D (hasta cuatro a la vez, mezclando tamaños) además de un bloque de 9V en una ranura dedicada. Esta cobertura de los formatos C y D distingue al aparato de la mayoría de los cargadores de pilas para el gran público, generalmente limitados solo a AA y AAA. El límite que hay que conocer es químico más que dimensional: el aparato solo carga NiMH y NiCd, no ofrece compatibilidad Li-ion ni IMR, a diferencia de un cargador versátil como el Nitecore i2, capaz de cubrir ambas familias.

Una corriente regulable y programas que funcionan de verdad

La corriente de carga se ajusta de 200 a 1800 mA, con niveles que dependen del número de pilas cargadas a la vez (hasta 1800 mA en dos ranuras, menos si las cuatro están ocupadas). Cada ranura se gestiona de forma individual, tanto en el modo como en la corriente. Los cuatro programas, carga simple, descarga y carga, test de capacidad y refresco, no son simples argumentos de marketing: el programa de test devuelve valores de capacidad coherentes con los datos del fabricante de las pilas probadas, y el refresco permite reanimar pilas debilitadas por varios ciclos completos de descarga y carga. Es uno de los conjuntos de funciones más completos disponibles en un cargador de pilas cilíndricas.

Una pantalla LCD completa, pero penalizada por su tamaño reducido

La pantalla LCD retroiluminada muestra, para cada ranura, la tensión, la corriente de carga o descarga, el tiempo transcurrido y el estado (cargando, llena, defectuosa). Es una riqueza de información real, muy por encima de un simple indicador LED. El punto débil está en el tamaño de esta pantalla, realmente pequeña y poco legible desde un ángulo oblicuo o sin buena iluminación, hasta el punto de que resulta útil una lupa o unas gafas de lectura para distinguir las cifras con certeza. Otro detalle ausente de la presentación habitual del producto: hay un puerto USB en la parte trasera de la carcasa que permite cargar un teléfono o una tableta además de cargar las pilas.

Protecciones estándar, sin problemas de sobrecalentamiento

El aparato incorpora protección contra la inversión de polaridad, los cortocircuitos y la sobrecarga, con un corte automático al final del ciclo. A diferencia de otros cargadores de pilas del mercado, ningún sobrecalentamiento ni desprendimiento de calor anómalo aparece en los comentarios de uso disponibles para este modelo, un punto tranquilizador para un aparato que a veces se deja cargando varias horas sin supervisión continua.

Una fiabilidad en general sólida, con algunos fallos aislados

La marca goza de una reputación consolidada en el mundo de las pilas recargables, y el Powerline 5 Pro se beneficia de ello con una tasa de comentarios positivos elevada sobre un gran volumen de ventas. Varios años de uso sin fallos son habituales. Existen, no obstante, dos tipos de fallos aislados: en un ejemplar, una ranura de carga deja de funcionar tras varios meses de uso, y el servicio posventa lo asume con rapidez y sin discusión, y en otro ejemplar, una fuente de alimentación se avería después de algo menos de dos años. Ambos casos siguen siendo aislados frente al volumen de comentarios en general positivos, pero merece la pena conocerlos. La garantía del fabricante de 3 años cubre este tipo de incidencia.

Frente a los demás cargadores de pilas de la selección

Entre 55 y 60 €, así se posiciona este cargador frente a otros cargadores de pilas populares.

Comparativa de los cargadores de pilas (precios observados, solo a título indicativo)
CriterioAnsmann Powerline 5 ProNitecore i2Panasonic Eneloop BQ-CC55Varta LCD Smart Charger+
FormatosAAA/AA/C/D/9VLi-ion + NiMH/NiCd, de AA a DAA/AAAAA/AAA
Pantalla LCDSí (pequeña)No (LED)No (4 LED)
Corriente regulableSí, de 200 a 1800 mANoNoNo
Funciones avanzadasDescarga, test, refrescoNingunaNoNo
Precio observado55-60 €≈ 20 €≈ 38 €≈ 41 €

El Nitecore i2 cuesta aproximadamente un tercio y gana en compatibilidad Li-ion, pero sin ninguna función de mantenimiento ni de ajuste. El Eneloop BQ-CC55 y el Varta LCD Smart Charger+ se limitan a los formatos AA/AAA sin igualar la riqueza funcional del Powerline 5 Pro. Para quien quiere realmente probar, cuidar y prolongar la vida de un parque de pilas variado, el Powerline 5 Pro sigue siendo la referencia de esta selección.

La nota en detalle

Nuestra nota
4,4/5
Corriente de carga real no medido
Compatibilidad de baterías no medido
Seguridad y protecciones 4,5
Fabricación y resistencia 4,3
Conectores y cables no medido
Potencia realmente entregada no medido
Reparto multipuerto no medido
Compatibilidad de protocolos no medido
Tamaño y tecnología no medido
Compatibilidad de formatos y químicas 4,4
Precisión de carga 4,7
Pantalla y control 3,8
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El producto y sus alternativas

Ansmann Cargador Powerline 5 Pro

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Preguntas frecuentes

No, el aparato está diseñado exclusivamente para pilas recargables NiMH y NiCd en los formatos AAA, AA, C, D y 9V. Para compatibilidad Li-ion hace falta un cargador como el Nitecore i2.

Muestra datos reales y precisos por ranura, pero su tamaño reducido la hace difícil de leer sin buena vista o una iluminación adecuada. No es un defecto que impida su uso, pero es un aspecto que conviene conocer.

Sí, devuelve valores de capacidad coherentes con los datos del fabricante de las pilas probadas, una función útil para identificar pilas cansadas dentro de un parque variado.

Sí, además de la alimentación de red habitual se incluye un adaptador de 12V para el encendedor.

Permite cargar un teléfono o una tableta además de la carga de las pilas, una función práctica en caso de apuro, aunque no aparece en la presentación habitual del producto.