La estación de mantenimiento para quien se toma en serio sus pilas
Fotógrafos, familias con un parque importante de pilas AA y AAA, aficionados al bricolaje que usan pilas C o D: el Powerline 5 Pro se dirige a quien quiere no solo recargar sus pilas NiMH y NiCd, sino también probarlas, cuidarlas y prolongar su vida útil.
De AAA a D y bloque de 9V, una versatilidad poco habitual en un cargador NiMH
El Powerline 5 Pro acepta los formatos AAA, AA, C y D (hasta cuatro a la vez, mezclando tamaños) además de un bloque de 9V en una ranura dedicada. Esta cobertura de los formatos C y D distingue al aparato de la mayoría de los cargadores de pilas para el gran público, generalmente limitados solo a AA y AAA. El límite que hay que conocer es químico más que dimensional: el aparato solo carga NiMH y NiCd, no ofrece compatibilidad Li-ion ni IMR, a diferencia de un cargador versátil como el Nitecore i2, capaz de cubrir ambas familias.
Una corriente regulable y programas que funcionan de verdad
La corriente de carga se ajusta de 200 a 1800 mA, con niveles que dependen del número de pilas cargadas a la vez (hasta 1800 mA en dos ranuras, menos si las cuatro están ocupadas). Cada ranura se gestiona de forma individual, tanto en el modo como en la corriente. Los cuatro programas, carga simple, descarga y carga, test de capacidad y refresco, no son simples argumentos de marketing: el programa de test devuelve valores de capacidad coherentes con los datos del fabricante de las pilas probadas, y el refresco permite reanimar pilas debilitadas por varios ciclos completos de descarga y carga. Es uno de los conjuntos de funciones más completos disponibles en un cargador de pilas cilíndricas.
Una pantalla LCD completa, pero penalizada por su tamaño reducido
La pantalla LCD retroiluminada muestra, para cada ranura, la tensión, la corriente de carga o descarga, el tiempo transcurrido y el estado (cargando, llena, defectuosa). Es una riqueza de información real, muy por encima de un simple indicador LED. El punto débil está en el tamaño de esta pantalla, realmente pequeña y poco legible desde un ángulo oblicuo o sin buena iluminación, hasta el punto de que resulta útil una lupa o unas gafas de lectura para distinguir las cifras con certeza. Otro detalle ausente de la presentación habitual del producto: hay un puerto USB en la parte trasera de la carcasa que permite cargar un teléfono o una tableta además de cargar las pilas.
Protecciones estándar, sin problemas de sobrecalentamiento
El aparato incorpora protección contra la inversión de polaridad, los cortocircuitos y la sobrecarga, con un corte automático al final del ciclo. A diferencia de otros cargadores de pilas del mercado, ningún sobrecalentamiento ni desprendimiento de calor anómalo aparece en los comentarios de uso disponibles para este modelo, un punto tranquilizador para un aparato que a veces se deja cargando varias horas sin supervisión continua.
Una fiabilidad en general sólida, con algunos fallos aislados
La marca goza de una reputación consolidada en el mundo de las pilas recargables, y el Powerline 5 Pro se beneficia de ello con una tasa de comentarios positivos elevada sobre un gran volumen de ventas. Varios años de uso sin fallos son habituales. Existen, no obstante, dos tipos de fallos aislados: en un ejemplar, una ranura de carga deja de funcionar tras varios meses de uso, y el servicio posventa lo asume con rapidez y sin discusión, y en otro ejemplar, una fuente de alimentación se avería después de algo menos de dos años. Ambos casos siguen siendo aislados frente al volumen de comentarios en general positivos, pero merece la pena conocerlos. La garantía del fabricante de 3 años cubre este tipo de incidencia.
Frente a los demás cargadores de pilas de la selección
Entre 55 y 60 €, así se posiciona este cargador frente a otros cargadores de pilas populares.
| Criterio | Ansmann Powerline 5 Pro | Nitecore i2 | Panasonic Eneloop BQ-CC55 | Varta LCD Smart Charger+ |
|---|---|---|---|---|
| Formatos | AAA/AA/C/D/9V | Li-ion + NiMH/NiCd, de AA a D | AA/AAA | AA/AAA |
| Pantalla LCD | Sí (pequeña) | No (LED) | No (4 LED) | Sí |
| Corriente regulable | Sí, de 200 a 1800 mA | No | No | No |
| Funciones avanzadas | Descarga, test, refresco | Ninguna | No | No |
| Precio observado | 55-60 € | ≈ 20 € | ≈ 38 € | ≈ 41 € |
El Nitecore i2 cuesta aproximadamente un tercio y gana en compatibilidad Li-ion, pero sin ninguna función de mantenimiento ni de ajuste. El Eneloop BQ-CC55 y el Varta LCD Smart Charger+ se limitan a los formatos AA/AAA sin igualar la riqueza funcional del Powerline 5 Pro. Para quien quiere realmente probar, cuidar y prolongar la vida de un parque de pilas variado, el Powerline 5 Pro sigue siendo la referencia de esta selección.


