No entrega más energía que la Delta 3
Es el punto de partida, y desactiva de entrada la mitad de los argumentos de venta. La Plus lleva el mismo pack de 1024 Wh que la Delta 3 y el mismo inversor de 1800 W. En un enchufe de 230 V entrega por tanto exactamente lo mismo: 860 Wh. En la salida de 12 V, 895 Wh. Pagar cien euros más no compra ni un minuto de autonomía adicional.
El tercer valor, en cambio, es propio de la Plus, y es el único que justifica la diferencia de precio del lado de las salidas: 937 Wh en un puerto USB-C, es decir el 91 % de la capacidad anunciada. Esa cifra queda fuera del alcance de la Delta 3, cuyos puertos USB-C se detienen en 100 W mientras que los de la Plus suben a 140.
La jerarquía se explica por la arquitectura. El pack trabaja a 51,2 voltios. El USB-C parte de esa tensión continua y la transforma poco. La salida de 12 V tiene que bajar mucho más. El enchufe de 230 V tiene que fabricar una sinusoide completa, y es con diferencia la operación más costosa. Cuanto más se evita el inversor, más energía se recupera.
Una placa de características que no hace trampa
Merece decirse, porque es raro. El pack se declara a 51,2 voltios y 20 amperios hora. El producto da exactamente 1024,0 Wh, con 3,2 voltios por celda, que es la verdadera tensión media de descarga del litio ferrofosfato.
Compárelo con las baterías externas de bolsillo, donde los miliamperios hora mostrados se multiplican por una tensión de celda supuesta para producir un número de vatios hora halagador. Aquí la aritmética es correcta y comprobable. No es un detalle: es la primera señal de que un fabricante no cuenta con la confusión de su comprador.
El reverso es el rendimiento global. Volver a llenarla consume entre 1175 y 1180 Wh en el contador para entregar 860 Wh en un enchufe. El rendimiento de la red al enchufe se sitúa por tanto en torno al 77 %, que es medio para la categoría. En la salida USB-C, donde el inversor no trabaja, sube claramente.
Lo que se compra de verdad: dos reguladores, no uno
Aquí está la verdadera diferencia, y cabe en una palabra: el segundo regulador. La entrada solar pasa de 500 a 1000 W, repartidos en dos conectores XT60i que admiten cada uno 500 W entre 11 y 60 voltios.
El doblado de la potencia es el argumento expuesto. El segundo regulador es el argumento real, y nadie lo explica. Con un solo regulador, dos paneles de orientación o de insolación distintas se arrastran mutuamente hacia abajo: el conjunto se alinea con el peor expuesto. Un panel a la sombra de una rama penaliza al que está a pleno sol.
Una reserva, y es de peso: no existe ningún dato sobre la carga solar real de este aparato. Los 1000 W son un valor de pico, obtenido con los paneles perpendiculares al sol y el cielo despejado. En condiciones de uso, con los paneles tumbados, se recupera habitualmente entre el 55 y el 70 % de la potencia instalada. La ganancia del segundo regulador es mecánicamente segura; su magnitud en cifras no lo es.
Cincuenta y un minutos para una carga completa
La recarga por la red es el terreno donde el aparato cumple sus promesas sin reservas. Una carga completa requiere 51 minutos, con una potencia de entrada que culmina en 1460 W.
Dos matices honestos. Los 1500 W anunciados nunca se alcanzan: el máximo se queda en 1460 W, y en la práctica los tiempos van de 51 minutos a 1 h 15 según la velocidad elegida en la aplicación. Y con frío, la electrónica de protección limita la entrada mucho más abajo, en torno a 1000 W, hasta que las celdas se calientan.
La carga también se ralentiza al final del ciclo, lo que es normal y deseable en esta química: los últimos puntos porcentuales se llenan despacio para cuidar las celdas.
X-Boost: 2400 W y tres condiciones que nadie escribe
La función se destaca en todas partes, sus condiciones en ninguna. Merece una parada, porque es útil y porque no está disponible cuando uno se lo imagina.
Primero el valor. En 230 V, X-Boost lleva la potencia admisible a 2400 W. Los 2200 W que se leen a menudo son el valor a 220 V, y los 2600 W el valor a 120 V, es decir el del modelo americano. En la red española, 2400 W es la única cifra correcta.
Después las tres condiciones.
Esta última condición merece sopesarse. Una estación conectada de forma permanente para tomar el relevo en un corte nunca dispone de X-Boost mientras la red está presente. En el momento preciso en que la corriente cae, la conmutación se hace solo con el inversor, limitado a 1800 W. La función que promete 2400 W falta en el escenario donde más se esperaría.
Por último, X-Boost funciona bajando la tensión de salida. Conviene a los aparatos resistivos, un calefactor de apoyo, una placa, un hervidor. No conviene a los equipos protegidos en tensión, que se cortan por subtensión.
En respaldo: ocho milisegundos y cuatro reservas
La conmutación se produce en algo más de 8 milisegundos, por debajo de los 10 ms anunciados. Es un buen resultado, y es la cifra mejor establecida de toda esta opinión.
Pero cuatro puntos deben moderar el entusiasmo antes de confiar un servidor a esta máquina.
El consumo en vacío. Con la salida de 230 V activada y sin alimentar nada, el aparato consume unos 15 W. Sobre los 860 Wh disponibles, eso vacía el pack en dos o tres días. Una estación dejada como reserva, desconectada, no aguanta la semana.
Ningún protocolo de SAI estandarizado. Existe una comunicación por USB-C, pero exige instalar un programa dedicado en la máquina protegida. Un servidor de almacenamiento no reconocerá la estación como un SAI por el solo hecho de enchufarla.
Ninguna protección contra las sobretensiones. El aparato protege de un corte, no de un rayo ni de una perturbación de la red. No es la misma función, y una regleta con protección contra sobretensiones sigue siendo necesaria.
X-Boost no disponible, como se ha visto más arriba. En respaldo, el límite es 1800 W, nunca 2400.
El defecto más molesto es un defecto de cuenta
No se trata ni de una avería ni de una pérdida de capacidad, pero el efecto es el mismo para el usuario, y es espectacular.
En una máquina de alrededor de un año que alimenta una carga modesta, la pantalla anuncia cuatro horas y media de autonomía restante. El corte llega al cabo de cuarenta minutos. Tras un ciclo completo del 100 % a cero y vuelta al 100 %, la misma máquina en las mismas condiciones recupera cinco horas.
La capacidad no había desaparecido, por tanto: es la estimación la que se había desviado. La química de litio ferrofosfato tiene una curva de tensión muy plana en la mayor parte de su rango, lo que hace difícil deducir el estado de carga solo a partir de la tensión. Sin un ciclo completo de vez en cuando, el contador pierde el norte.
La trampa es doble en uso permanente como SAI, ya que no se puede bajar a cero sin cortar los equipos protegidos. Es precisamente el uso en el que una estimación falsa sale más cara.
Los 5 kWh existen, por un solo camino, y es el más caro
La promesa está expuesta en todas partes: ampliable hasta 5 kWh. Es cierta. También es mucho más estrecha de lo que la fórmula deja creer.
La estación solo tiene un puerto de ampliación. Una batería adicional, no dos. Con la batería Delta 3 de 1024 Wh, la que el fabricante destaca y la que el comprador toma con naturalidad, se llega a 2048 Wh. No a 5120.
Los 5120 Wh solo se obtienen con una combinación: una batería Delta Pro 3 de 4096 Wh, más pesada, más cara y que exige un adaptador vendido aparte. Es aritmética, 1024 más 4096.
La clasificación es contraintuitiva y merece conocerse antes de encargar. La vía más barata por kilovatio hora añadido es la batería Delta 2 Max, en torno a 390 €. La vía que lleva a los 5 kWh anunciados es la más cara, en torno a 600 €. Dicho de otro modo, la configuración que destaca la publicidad es la menos rentable de las tres.
Una última cifra remata la demostración: sumar la estación y la batería Delta Pro 3 sale más caro que comprar una Delta Pro 3 sola, que ofrece ciertamente 1024 Wh menos pero más del doble de potencia de salida. Quien apunta de verdad a 5 kWh no debería partir de esta máquina.
Conviene señalar por último que la batería adicional no se recarga sola: no tiene ninguna entrada propia y depende por completo de la estación.
El ruido: lo que esta página no le dirá
Vale más escribirlo con franqueza: no existe ninguna medida acústica aprovechable de esta máquina. Ningún valor en decibelios acompañado de una distancia de medida. El fabricante anuncia menos de 30 dB a 600 W y menos de 40 dB a 1200 W, sin precisar nunca a qué distancia, lo que vuelve esas cifras incomparables con nada.
Ese vacío es en sí mismo una información, y las descripciones cualitativas se contradicen abiertamente: por un lado, una máquina al lado de la cual se puede dormir sin dificultad; por otro, ventiladores que giran de forma permanente en cuanto se activa la salida de 230 V, incluso sin ningún aparato conectado, mientras que la ficha técnica anuncia un arranque a partir de 600 W.
La hipótesis que reconcilia esos dos retratos es una ley de mando de ventilación mal ajustada: un régimen de base permanente en cuanto el inversor se activa, sin subida franca de régimen bajo carga fuerte. Explicaría a la vez la queja de ruido continuo y las temperaturas altas en la salida de aire bajo carga. Esa hipótesis encaja con todo lo que se observa, pero no está demostrada.
Conclusión práctica: si el silencio es un criterio decisivo para usted, esta máquina no puede recomendarse en ese punto, a falta de un dato fiable, y no porque sea ruidosa.
1800 W sostenidos, y un pico mucho más modesto de lo anunciado
Los 1800 W en continuo se sostienen sin flaquear. Una carga de más de 1500 W se mantiene treinta y dos minutos seguidos, hasta la parada normal con la batería vacía, sin reducción de potencia ni corte intempestivo. En este punto, el aparato hace lo que anuncia.
La potencia de pico, en cambio, no sigue al discurso. La ficha técnica anuncia 3600 W. En los hechos, el aparato acepta unos 2600 W durante un minuto, y se corta de inmediato por encima. La diferencia es considerable, y cuenta: es precisamente el pico el que decide si el compresor de un frigorífico o el motor de una bomba arrancará.
Para un uso doméstico clásico, ordenadores, iluminación, router, televisión, pequeños electrodomésticos, los 1800 W bastan de sobra y la cuestión del pico no se plantea nunca. Se plantea en cuanto un motor entra en la ecuación.
Ciclos, garantía y una cláusula que hay que haber leído
La química es el litio ferrofosfato, anunciado para 4000 ciclos antes de bajar al 80 % de la capacidad inicial. La garantía corre durante cinco años y, detalle que tiene su importancia, sin condición de registro: varios modelos vecinos de la misma gama solo ofrecen tres años, ampliados a cinco tras la inscripción.
Una cláusula del manual merece sin embargo conocerse antes de la compra, porque apunta precisamente al uso al que muchos destinan este tipo de aparato: la garantía no cubre un producto que no se haya cargado ni descargado durante más de seis meses. Para una estación comprada como reserva de emergencia, y por tanto destinada a dormir, la restricción es real. Coincide además con el consejo de recalibración: un ciclo completo dos veces al año resuelve los dos problemas a la vez.
Sobre los defectos constatados, dos merecen citarse. Un chasquido repetitivo del inversor en cuanto se activa la salida de 230 V, sobre el que una sustitución produce exactamente el mismo comportamiento, lo que lo convierte en un rasgo de serie más que en un accidente. Y una regulación de la ventilación cuyo arranque no corresponde a lo que anuncia la ficha técnica.
Ninguna llamada a revisión oficial afecta a esta gama. El fabricante ha tenido llamadas a revisión en generaciones anteriores, incluso por riesgo de incendio, pero afectaban a aparatos que usaban una química distinta, el litio NMC, abandonada aquí en favor del litio ferrofosfato, claramente más estable térmicamente.
Classic, Delta 3 o Plus: dónde se sitúa realmente la Plus
Tres máquinas comparten 1024 Wh y una silueta parecida. El arbitraje no se juega ni en la capacidad ni en la potencia, idénticas en las tres.
| Criterio | Classic | Delta 3 | Delta 3 Plus |
|---|---|---|---|
| Enchufes de 230 V | 2 | 4 | 4 |
| Salida de 12 V | no | sí | sí |
| USB-C | 100 W y 30 W | 2 × 100 W | 2 × 140 W |
| Entrada solar | 500 W, 1 regulador | 500 W, 1 regulador | 1000 W, 2 reguladores |
| Ampliable | no | sí | sí |
| Energía entregada en 230 V | idéntica | 860 Wh | 860 Wh |
Frente a la Classic, la diferencia se justifica ampliamente: dos enchufes más, la salida de 12 V que la Classic no tiene, y la posibilidad de ampliar. Para una furgoneta, donde el 12 V es justamente la salida más eficiente, la Classic queda descartada de entrada.
Frente a la Delta 3, el arbitraje cabe en una pregunta: ¿habrá solar? Si la hay, el segundo regulador y los 500 W adicionales justifican la diferencia sin discusión. Si no la hay, solo quedan los puertos USB-C de 140 W, útiles para quien transporta un ordenador portátil exigente, anecdóticos en los demás casos.
A quién le conviene, y a quién no
Le conviene a quien instala solar, en furgoneta, en una caseta o en una segunda residencia, y en particular a quien despliegue varios paneles de orientaciones distintas. Le conviene también a quien vive en USB-C, donde entrega 937 Wh y carga un ordenador portátil a plena velocidad.
No le conviene a quien busca una reserva para dejar dormida: 15 W de consumo en vacío la vacían en dos o tres días. Ni a quien quiere un SAI en sentido estricto, a falta de un protocolo estandarizado y de protección contra las sobretensiones. Ni a quien apunta de verdad a 5 kWh, para quien el cálculo se inclina hacia otro lado. Ni a quien no vaya a instalar nunca un panel: la Delta 3 sencilla hace entonces el mismo trabajo por menos dinero.
Una palabra sobre el precio, porque reserva una sorpresa. La tarifa de catálogo es de 999 €, y la tienda del fabricante practica con regularidad 849 €. Ahora bien, la máquina se encuentra en torno a 690 a 750 € en los distribuidores. La promoción oficial es por tanto, en el momento de escribir estas líneas, más cara que el mercado. Conviene comprobarlo antes de encargar, y ponerlo frente a un punto de servicio posventa: comprada al fabricante, una devolución en garantía queda cubierta; comprada en otro sitio, los gastos de envío corren de su cuenta.




