245 Wh anunciados, 211 entregados, y un rendimiento que no se mueve
De los 245 Wh inscritos en la ficha, salen 211. La diferencia del 14 % no tiene nada de anormal: es el precio de la conversión, que toda estación paga. La cifra interesante no es esa, sino la siguiente.
Ese rendimiento del 86,1 % apenas depende de lo que se enchufe. A 15 W, 86,1 %. A 60 W, 86,1 %. A 260 W, muy cerca del máximo de la máquina, 85,7 %. Menos de medio punto de diferencia entre el aparato más modesto y la carga más pesada que acepta.
Por qué cuenta. En una estación de este formato, el consumo propio de la electrónica es una carga fija: pesa enormemente cuando se tiran 15 W y desaparece en la masa cuando se tiran 260. Un rendimiento plano significa, por tanto, que ese consumo fijo se ha reducido, y es exactamente lo que permite la electrónica de nitruro de galio que hay dentro.
La consecuencia práctica es agradable: en esta máquina no hay una mala forma de tirar corriente. Una lámpara de 8 W no cuesta proporcionalmente más que un ordenador portátil, al contrario de lo que ocurre en la mayoría de las estaciones compactas.
El rendimiento de ciclo completo: 75 %, siete puntos mejor
Entregar 211 Wh es una cosa. Saber lo que hubo que pagar para almacenarlos es otra, y es el cálculo que las fichas técnicas nunca permiten hacer. Hacen falta 264 Wh tomados del enchufe de la pared para volver a sacar esos 211 Wh, es decir un rendimiento de ciclo completo del 75 %.
Una cuarta parte de la energía pagada se queda por tanto en el camino, en forma de calor, repartida entre la carga y la descarga. Es la mejor marca de su categoría entre las estaciones compactas, y aun así sigue sin bastar para justificar un uso de arbitraje tarifario: con un 75 %, la diferencia entre horas punta y horas valle se la comen las pérdidas antes de existir.
300 W, y lo que ocurre cuando se insiste
El enchufe de 230 V entrega 300 W en continuo, y los sostiene. La pregunta interesante es qué ocurre justo por encima, porque ahí es donde se supone que el modo X-Boost toma el relevo elevando el límite a 600 W.
Lo eleva mal. Más allá de 300 W, la protección de sobreintensidad interviene rápidamente. A 350 W, la alimentación solo dura una decena de segundos antes del corte. Y el arranque del compresor de un frigorífico, que reclama un pico breve pero violento, provoca un corte inmediato. El principio del X-Boost explica esos fallos: no añade potencia, baja la tensión entregada para mantener el aparato dentro de la envolvente del inversor. Eso funciona en una resistencia calefactora, que se limita a calentar menos, y no en un motor, que exige su tensión para arrancar. El fabricante precisa además que el modo no es apto para los aparatos dotados de protección de tensión, y que no funciona ni durante la carga ni en modo bypass.
| Demanda | Comportamiento |
|---|---|
| Hasta 300 W | Sostenido en continuo |
| 350 W | Una decena de segundos, luego corte |
| Pico de arranque de un compresor | Corte inmediato |
| Todas las salidas sumadas | 550 W, enchufe y puertos incluidos |
Hay que leer por tanto los 600 W del X-Boost como una tolerancia puntual en cargas puramente resistivas, no como una segunda potencia nominal. En concreto, la lista de aparatos que esta estación alimenta es la de los 300 W, no la de los 600.
Una buena noticia, en cambio, que la ficha técnica no destaca: la potencia total disponible sumando todas las salidas alcanza 550 W. Los 300 W del enchufe de red no son el techo de la máquina, son el techo de ese enchufe.
Un solo enchufe de red, y cambia mucho
Es el punto más fácil de pasar por alto en una ficha técnica, y uno de los más estructurantes en el uso: la versión europea solo cuenta con un enchufe de 230 V. La versión vendida en Estados Unidos tiene dos, la japonesa también, pero no la que llega a Europa.
No se ve en las cifras de potencia y, sin embargo, redefine lo que puede hacerse con la máquina. Como respaldo detrás de un corte de luz, se protege el router o el ordenador, no los dos. Para enchufar dos aparatos en alterna hay que añadir una regleta, lo que funciona eléctricamente mientras se permanezca por debajo de los 300 W, pero que suma un objeto más que transportar a una estación elegida precisamente por su compacidad.
El puerto USB-C único merece la misma observación, y es la crítica que más se repite entre quienes la usan. Sube hasta 100 W, lo que es excelente y basta para un ordenador portátil exigente, pero solo hay uno. En una máquina cuya electrónica, como se ha visto más arriba, es eficiente a todas las potencias, se habría cambiado de buen grado un puerto USB-A por un segundo USB-C.
57 minutos para el llenado completo, salvo con frío
El llenado completo exige 57 minutos, con unos 305 W en la entrada en la red europea. La promesa de una hora se cumple por tanto, e incluso se mejora ligeramente. Es un punto en el que esta gama se mantiene constante de una generación a otra.
Merece conocerse una reserva estacional: con la batería fría, el mismo ciclo exige 1 h 20 en lugar de 57 minutos. La diferencia no es una debilidad sino una protección, ya que el sistema de gestión limita voluntariamente la corriente mientras las celdas no han alcanzado una temperatura aceptable. Por debajo de 0 °C, la carga se rechaza pura y simplemente. La descarga, en cambio, sigue siendo posible hasta −10 °C.
| Fuente | Potencia máxima | Duración del llenado |
|---|---|---|
| Enchufe de red | 305 W en Europa | 57 minutos |
| Enchufe de red, batería fría | reducida por el sistema | 1 h 20 |
| Panel solar | 110 W, de 11 a 30 V | no registrada |
| Toma de mechero | 100 W, 12 o 24 V | no registrada |
Un detalle que no lo es para quien compra por las características: los 305 W valen para la red europea. Los 320 W que a veces se leen son el valor de los mercados estadounidense, japonés y brasileño. La diferencia es pequeña, pero ilustra hasta qué punto las especificaciones de esta categoría se trasladan mal de un continente a otro.
El silencio, establecido por la ausencia de medición
El ventilador de 50 mm está previsto oficialmente para activarse a partir de 50 W. En los hechos, seguía sin girar a 60 W en funcionamiento continuo. Y cuando gira, el nivel sonoro se mantiene por debajo del suelo de medición de un sonómetro, es decir por debajo de 30 dB, incluso en carga.
Es una forma inhabitual de establecer un resultado: no se dispone de un valor, se dispone de un límite, y el límite es bajo. El fabricante anuncia menos de 30 dB a cincuenta centímetros, y nada viene a contradecirlo. Para una estación que se piensa dejar en funcionamiento en una sala de estar o en un dormitorio, ese es el argumento decisivo, y contrasta claramente con la generación anterior, cuyo ventilador se hacía notar ya en el centenar de vatios.
Lo que lleva dentro, y por qué se nota fuera
El despiece explica el comportamiento eléctrico descrito más arriba. Seis celdas cilíndricas Gotion de 12,8 Ah van montadas en serie, formatos de 32 por 135 milímetros procedentes de la automoción, a 3,2 V y 41 Wh cada una, para un pack de 19,2 V y una resistencia interna de unos 11,8 miliohmios. Son celdas serias, no celdas de recuperación.
La gestión de batería está confiada a un circuito Texas Instruments, protegido por dos fusibles de 30 A montados en paralelo. La etapa de potencia mezcla componentes de nitruro de galio y un transistor de potencia clásico, que es exactamente la receta que da un rendimiento plano a baja carga. La radio, por último, es un módulo ESP32-C6 reciente, que gestiona el Wi-Fi 6 y el Bluetooth de bajo consumo.
Sobre la vida útil, el fabricante anuncia 3000 ciclos antes de bajar al 80 % de la capacidad de origen, con una precisión que merece leerse: ese valor se establece a un régimen de carga y de descarga de 0,5C y a 25 °C. Dicho de otro modo, en condiciones de laboratorio templadas y sin sobresaltos. Un uso más brutal o más caluroso acortará mecánicamente la trayectoria. La garantía europea, por su parte, es de cinco años.
Veinte milisegundos, y la variante que hace diez
Conectada entre el enchufe de la pared y un aparato, la estación deja pasar la corriente de la red y conmuta a su batería en cuanto esta desaparece. La duración de esa conmutación decide lo que se puede proteger, y es aquí donde espera una trampa al comprador.
La comunicación de EcoFlow destaca una conmutación de 10 milisegundos en la gama River 3. No afecta a este modelo. La River 3 de base se anuncia en menos de 20 milisegundos, y los 10 milisegundos valen para las versiones Plus y Max, así como para una referencia distinta, vendida con el nombre de River 3 UPS por canales profesionales. Misma capacidad, misma potencia, solo cambia la conmutación, y el nombre no avisa.
Veinte milisegundos bastan de sobra para un ordenador portátil, un router, un módem, un televisor. No bastan para un servidor o una estación de trabajo que exija una conmutación sin interrupción, y el propio fabricante escribe además, para esta gama, que se trata de una función de respaldo elemental que no pretende conmutar de forma instantánea.
River 3 o River 2: lo que se paga de más
La pregunta es legítima, puesto que ambas se venden una al lado de la otra, y la más reciente es a la vez más pequeña y más cara. Esto es lo que compra ese dinero.
| Criterio | River 3 | River 2 |
|---|---|---|
| Capacidad anunciada | 245 Wh | 256 Wh |
| Energía entregada | 211 Wh | 217 Wh |
| Rendimiento de ciclo completo | 75 % | 67,8 % |
| Salida de red | 300 W | 300 W |
| Salida USB-C | 100 W | 60 W |
| Salida de 12 V | 126 W | 100 W |
| Enchufes de 230 V en Europa | 1 | 1 |
| Llenado en la red | 57 min | 60 min aproximadamente |
| Altura | 113 mm | 145 mm |
| Ventilador | Mudo hasta 60 W | Activo desde unos 100 W |
La River 2 conserva seis vatios-hora de ventaja en lo que entrega, y cuesta menos. Todo lo demás se inclina del otro lado. El rendimiento de ciclo completo gana siete puntos, lo que cuenta para quien recarga con panel solar o hace funcionar la máquina a diario. El USB-C pasa de 60 a 100 W, la salida de 12 V de 100 a 126 W. La altura pierde treinta y dos milímetros a igual peso. Y el ventilador, principal reproche hecho a la generación anterior, se calla.
El razonamiento se resume así. Para un uso ocasional, de respaldo, en el que la máquina pasa lo esencial del tiempo cargada dentro de un armario, la River 2 ofrece un poco más de energía por un poco menos de dinero, y nada de lo que cambia se nota. Para un uso regular, solar, itinerante, o sencillamente en una habitación donde se busca el silencio, la River 3 vale su diferencia sin dudarlo.
A quién le conviene y a quién no
Le conviene ante todo al uso solar itinerante. Un rendimiento que no se hunde a baja potencia es precisamente lo que hace falta cuando la fuente de energía es irregular, y el ciclo completo al 75 % convierte cada hora de sol dudoso en autonomía realmente recuperada.
Le conviene después a quien quiera silencio. Muda hasta 60 W y por debajo del umbral de medición más allá, se deja olvidar en un dormitorio o detrás de un puesto de trabajo, algo que la generación anterior no permitía.
Le conviene, por último, al trabajo itinerante con ordenador portátil, gracias a un USB-C de 100 W que alimenta la práctica totalidad de las máquinas actuales por el camino más eficiente del aparato.
No le conviene a quien deba proteger varios aparatos de un corte: con un solo enchufe de 230 V, hay que elegir. Tampoco le conviene a quien espere superar los 300 W, aunque sea de forma puntual, porque el X-Boost no cumple esa promesa en los aparatos con motor. Ni a quien necesite una conmutación sin interrupción para un servidor, ya que los veinte milisegundos de este modelo no son los diez milisegundos de la referencia profesional. Y tampoco a quien busque una fuente principal en una furgoneta: con 211 Wh realmente disponibles, cubre el ordenador y el teléfono, no un frigorífico a lo largo del tiempo.



