Olight Olantern Classic 2 Pro: nuestra opinión completa

Bajo su aspecto de farol de tormenta color cobre, la Olantern Classic 2 Pro esconde una batería de 40,32 Wh que también funciona como power bank de 18 W, un nivel de 300 lúmenes que solo aguanta 20 minutos, y una autonomía que desmiente las cifras del fabricante en ambos sentidos.

Nuestra nota
3,8/5
Capacidad y autonomía: 4,0 sobre 5 (ponderación 25 %)Capacidad4,0Potencia de salida: 3,6 sobre 5 (ponderación 20 %)Potencia3,6Tamaño y peso: 3,6 sobre 5 (ponderación 20 %)Tamaño3,6Conectores y cables: 3,6 sobre 5 (ponderación 15 %)Conectores3,6Recarga: 4,0 sobre 5 (ponderación 10 %)Recarga4,0Fabricación y resistencia: 4,0 sobre 5 (ponderación 10 %)Fabricación4,0

¿Cómo se calcula esta nota?

Farol de camping Olight Olantern Classic 2 Pro color cobre, cúpula luminosa encendida, aro de control y logo Olight visibles en la base

Lo esencial

La Olantern Classic 2 Pro convence primero como farol: una luz continua de 10 a 300 lúmenes, dos tonalidades bien diferenciadas alrededor de 1850 K y 3000 K, y un acabado metálico que no cruje en ningún punto. Su función power bank es real, con salidas USB-C y USB-A y una carga completa en 4 horas, pero el límite de 18 W exige un escalón de 12 V que pocos smartphones solicitan, y el nivel de 300 lúmenes solo aguanta 20 minutos antes de bajar. Dos reservas pesan sobre su durabilidad: la batería, no reemplazable pese a usar celdas 18650 normalmente estándar, y una garantía limitada a 2 años en esta línea de faroles. En esta opinión, la nota refleja la escala estándar del sitio para power banks, aplicada a un dispositivo cuya función principal sigue siendo la iluminación: no dice nada sobre la calidad de la luz, muy sólida por lo demás, sino sobre su valía como power bank de apoyo.

Puntos fuertes

  • 318 lúmenes en el máximo blanco cálido anunciado a 300, 134 lúmenes en el nivel naranja anunciado a 130
  • Dos tonalidades netamente diferenciadas: unos 1850 K (IRC ~90) en naranja, unos 3000 K (IRC ~82) en blanco cálido
  • Carga completa en 4 horas mediante una fuente USB-C de 18 W, un ritmo correcto para 40,32 Wh
  • Recarga un smartphone de menos del 50% al 100% en aproximadamente hora y media
  • Acabado muy cuidado: chasis de acero, cúpula de policarbonato de 2 mm, tornillos Torx, sin holguras ni crujidos
  • Autonomía en el nivel más económico muy por encima de lo anunciado: 276 horas frente a las 180 horas indicadas

Límites

  • El nivel de 300 lm solo aguanta 20 minutos antes de un primer escalón a 200 lm, y luego un segundo a 150 lm
  • Autonomía en los niveles altos claramente por debajo de lo anunciado: 14h 01 en vez de 23h en naranja sostenido, un 61%
  • El límite de 18 W en la salida exige un escalón de 12 V que la mayoría de los smartphones USB-C nunca solicitan; una carga habitual de un teléfono ronda más bien los 5 V y 1,5 A, unos 7,5 W
  • Batería no reemplazable pese a usar celdas 18650, un formato normalmente estándar e intercambiable
  • Carga mediante la base magnética el doble de lenta que por cable: unas 10 horas frente a 4
  • Garantía del fabricante de 2 años en esta línea de faroles, fuera de la cobertura de por vida que Olight ofrece ya en sus linternas y navajas
Olight Olantern Classic 2 Pro: ficha completa y precio →

La función power bank: 18 W sobre el papel, menos en la práctica

La Olantern Classic 2 Pro no es solo un farol: su batería de 40,32 Wh también alimenta dos salidas, USB-C y USB-A, presentadas como capaces de entregar hasta 18 W para recargar un teléfono o un pequeño accesorio durante un corte de luz o una acampada lejos de un enchufe. El principio funciona de verdad, pero el límite de 18 W no está garantizado con cualquier dispositivo conectado.

Los dos puertos ofrecen una tensión adaptativa en tres escalones, 5 V, 9 V y 12 V, cada uno con una corriente máxima distinta. Los 18 W completos solo se alcanzan en el escalón de 12 V. La mayoría de los smartphones USB-C recientes, sin embargo, negocian su carga a 5, 9, 15 o 20 V según el estándar USB Power Delivery, rara vez a 12 V fijos. En la práctica, conectar un smartphone corriente a la Olantern se traduce casi siempre en una carga alrededor de 5 V y 1,5 A, unos 7,5 W, muy por debajo del límite indicado en la ficha técnica.

Escalones de tensión disponibles en las salidas USB-C y USB-A
TensiónCorriente máximaPotencia
5 Vhasta 2,4 A12 W
9 Vhasta 2 A18 W
12 Vhasta 1,5 A18 W

No es un defecto oculto: es la misma lógica que la mayoría de los puertos de carga rápida de escalones fijos, que necesitan que el dispositivo receptor sepa solicitar la tensión correcta. Un pequeño ventilador USB, una linterna frontal o un accesorio de 12 V la aprovecharán al máximo. Un smartphone, en cambio, se conformará casi siempre con una carga notablemente más lenta de lo que sugiere la ficha técnica.

18 W
límite en el escalón de 12 V
7,5 W
carga habitual de un smartphone
40,32 Wh
energía total almacenada
2
salidas, USB-C y USB-A

El resultado sigue siendo útil: un teléfono por debajo del 50% recupera la carga completa en aproximadamente hora y media conectado al puerto de la Olantern. Suficiente para llegar hasta la mañana siguiente sin cargar con un power bank aparte, aunque no sustituye a un power bank rápido y dedicado para un uso diario intenso.

A tener en cuenta: los 18 W anunciados son un límite máximo, no una promesa universal. Exigen que el dispositivo conectado acepte el escalón de 12 V, una condición que la mayoría de los smartphones no cumple.

300 lúmenes anunciados, 20 minutos reales

El aro giratorio de la Olantern Classic 2 Pro cubre todo el rango de luminosidad en un único gesto continuo, sin muescas ni niveles fijos. Desde el mínimo, la luz naranja sube de 10 a 130 lúmenes, y después el farol cambia a sus LED blanco cálido para seguir subiendo hasta 300 lúmenes. Nada marca físicamente el cambio entre las dos tonalidades, lo que puede sorprender la primera vez que se usa.

Los niveles anunciados se cumplen, e incluso se superan ligeramente en los primeros segundos tras el encendido: 134 lúmenes en un nivel naranja anunciado a 130, 142 lúmenes en el nivel bajo blanco cálido anunciado al mismo valor, y 318 lúmenes en el máximo blanco cálido anunciado a 300. Las dos tonalidades están claramente diferenciadas: unos 1850 K con un índice de reproducción cromática de unos 90 para el naranja, unos 3000 K con un índice de unos 82 para el blanco cálido.

El máximo de 300 lúmenes, en cambio, no es un nivel que se mantenga en el tiempo. Solo aguanta 20 minutos antes de que el farol baje automáticamente a 200 lúmenes durante 8 horas, y después a 150 lúmenes durante 16 horas y 40 minutos. Es una decisión deliberada de gestión térmica y energética, pero la ficha técnica presenta estos tres escalones como un único modo alto sin indicarlo de forma explícita.

Evolución de la luminosidad del modo blanco cálido alto de la Olantern Classic 2 Pro a lo largo de 25 horas. El nivel de 300 lúmenes dura solo 20 minutos, después el farol baja a 200 lúmenes durante 8 horas, y luego a 150 lúmenes durante 16 horas 40 minutos.300 lm anunciados300 lm, 20 min200 lm, 8h150 lm, 16h 4005h10h15h20h25h
Escalones de luminosidad en el modo blanco cálido alto. El máximo de 300 lúmenes solo aguanta 20 minutos antes de un primer escalón a 200 lúmenes, y luego un segundo a 150 lúmenes.

El alcance no es el punto fuerte de este farol, pensado para iluminar una zona a 360° antes que llegar lejos: unos 10,5 metros como máximo en el nivel naranja y cerca de 14 metros en blanco cálido al máximo, cifras coherentes con un uso de campamento y no con una señal de largo alcance.

Autonomía: por debajo de lo anunciado arriba, muy por encima abajo

La diferencia entre lo anunciado y la realidad no va en el mismo sentido según el nivel usado, y ese es el dato más útil de esta opinión. En los dos niveles más luminosos, la autonomía hasta el 10% de la luminosidad inicial, el criterio estándar del sector de las linternas, queda claramente por debajo de la cifra del fabricante. En el nivel más económico ocurre lo contrario: la autonomía va mucho más allá.

Autonomía anunciada frente a autonomía real, por nivel
NivelAutonomía anunciadaAutonomía realDiferencia
Naranja, 130 lm23h14h 0161% de lo anunciado
Blanco cálido, 300 lm (escalones sumados)25h17h 5672% de lo anunciado
Naranja, 10 lm180h276h153% de lo anunciado
Autonomía de la Olantern Classic 2 Pro en relación con la cifra del fabricante, en porcentaje. El modo naranja a 130 lúmenes alcanza el 61% de lo anunciado, el blanco cálido a 300 lúmenes el 72%, el naranja a 10 lúmenes el 153%.100% de lo anunciadoNaranja 130 lm14h 01 (61%)Blanco cálido 300 lm17h 56 (72%)Naranja 10 lm276h (153%)
Autonomía en relación con la cifra del fabricante: por debajo en los dos modos más luminosos, muy por encima en el más económico.

El mecanismo tiene una explicación. El umbral del 10% se aplica sobre una luminosidad inicial elevada: en el modo blanco cálido equivale a 30 lúmenes, un nivel que el farol cruza con bastante rapidez una vez la batería está a media carga. En cambio, en el nivel más económico, el 10% de 10 lúmenes es una luz casi imperceptible, así que el farol sigue siendo útil mucho más allá de ese umbral teórico y la cifra del fabricante, prudente en este punto, queda ampliamente superada.

Para un uso de acampada habitual, esto invierte un poco el consejo de uso típico: apostar por el nivel más económico para varias noches compensa aún más de lo que sugiere la ficha técnica, mientras que contar con 23 horas completas en el cómodo nivel de 130 lúmenes resulta optimista.

Carga: 4 horas por cable, más del doble en la base magnética

La carga completa por cable USB-C exige unas 4 horas con un cargador capaz de entregar los 18 W necesarios. Es un ritmo correcto para 40,32 Wh, coherente con la potencia de entrada anunciada, y una cifra que se repite de forma constante de una ficha técnica a otra.

Se incluye además una base de carga magnética, una alternativa cómoda cuando el puerto USB-C ya está ocupado o resulta difícil de alcanzar una vez colocado el farol. Esa comodidad tiene un coste en velocidad: la carga completa mediante la base magnética exige unas 10 horas, más del doble que por cable. Olight lo indica en su propia documentación, sin destacarlo en sus argumentos comerciales.

Un indicador LED integrado en la base muestra el estado de carga de un vistazo: rojo mientras carga, verde a partir del 95%. Conviene conocer un detalle sobre los cables antes de comprar: un cable USB-A a USB-C no alcanza la misma velocidad de carga que un cable USB-C a USB-C genuino, la diferencia se debe a la negociación de potencia que solo el segundo puede llevar a cabo correctamente.

4 h
carga completa por cable USB-C
10 h
carga completa por base magnética
95 %
umbral de la luz verde

El manual también indica un límite de almacenamiento que conviene respetar: una temperatura superior a 60 °C, por ejemplo dentro de un coche en pleno verano, no se recomienda para la batería integrada. Una precaución sencilla, pero útil para un farol pensado para viajar en el maletero de un coche o en una bolsa de camping.

No confundir con la versión Smart

Hoy en día tres faroles de Olight llevan un nombre muy parecido, y confundirlos lleva a comprar el equivocado. Esta opinión trata sobre la Olantern Classic 2 Pro original (EAN 6972378126177), controlada únicamente mediante su aro giratorio, sin Bluetooth ni app. Existen otras dos versiones que no comparten las mismas características.

Los tres faroles de la gama Olantern Classic 2
VersiónClassic 2 Pro (esta opinión)Classic 2 LiteClassic 2 Pro Smart
AlimentaciónBatería integrada, 11.200 mAh4 pilas AABatería integrada
Función power bankSí, 18 WNo
ControlSolo aro giratorioSolo aro giratorioAro giratorio y app Olight
Autonomía mínima anunciada180h105h180h

La versión Smart, lanzada después de la aquí analizada, añade un control por Bluetooth desde la app Olight: nivel de batería en tiempo real, temporizador, un modo de reposo que apaga el farol tras 3 horas sin ninguna acción si está activado, y cambio de tonalidad en remoto. Se vende a un precio muy cercano al de la versión original, lo que la convierte en una alternativa lógica para quien valore ese control remoto.

Una señal del mercado apunta en la misma dirección: al menos un distribuidor especializado ya cataloga la versión original en gris como descatalogada, un indicio de una transición gradual hacia la línea Smart. Antes de comprar, conviene comprobar que el nombre completo del producto, tanto en la caja como en la ficha del distribuidor, no mencione Smart si lo que se busca es la versión de solo aro giratorio, o comprobar justo lo contrario si el control por app es un criterio importante.

Fabricación: mucho metal, una batería que nunca se cambiará

La fabricación es el punto en el que todas las fichas coinciden: un chasis de acero, una cúpula de policarbonato de 2 mm, tornillos Torx en lugar de clips de plástico, y una carcasa color cobre que no cruje ni cede en ningún punto. Bajo la cúpula, la parte naranja reúne tres tubos verticales y cuatro puntos de luz, mientras que la parte blanco cálido alinea 16 LED, dos bloques ópticos realmente distintos en lugar de un único conjunto de LED filtradas.

La batería integrada combina cuatro celdas 18650 conectadas en paralelo hasta sumar 11.200 mAh a 3,6 V. Ese formato de celda es de los más estandarizados del mercado, usado como pieza intercambiable en numerosas linternas, incluidas las de la propia Olight. Aquí, en cambio, está soldada y pegada de forma permanente: no es posible ninguna sustitución, y toda la vida útil del farol sigue a la de su batería, sin ningún recurso posible una vez agotados sus ciclos de carga.

A tener en cuenta: la garantía del fabricante en esta línea de faroles es de 2 años, y no de 5 como indican algunas fichas de producto que circulan por ahí. Desde 2023 Olight ofrece una garantía de por vida en sus linternas y navajas, pero esa ampliación no cubre la línea Olantern.

Ningún aviso de seguridad afecta hasta la fecha a la Olantern Classic 2 Pro; el único aviso ligado a la marca corresponde a dos linternas completamente distintas, la Warrior Mini y la M2R Pro, retiradas en 2022 por riesgo de encendido accidental dentro de un bolsillo, un producto distinto y sin relación con el farol aquí analizado.

Peso y tamaño: el precio de una carcasa metálica de verdad

En la báscula, la Olantern Classic 2 Pro se sitúa entre 748 y 757 gramos según el ejemplar, con un diámetro de base de 124 mm y una altura de 186 mm. En relación con los 40,32 Wh de la batería, eso da una densidad energética de unos 53 Wh por kilo, una cifra mediocre para una reserva de energía autónoma: un power bank dedicado de tamaño comparable, como el Anker A1695, supera los 150 Wh por kilo.

La comparación resulta engañosa si se toma al pie de la letra. Casi todo el peso sirve a la función principal del aparato: un chasis metálico completo, una cúpula protegida por un aro de refuerzo, un asa superior y una anilla para colgar pensadas para enganchar el farol al toldo de una tienda o a una rama. No es un power bank que haya ganado una luz de propina, es justo al revés.

750 g
en la báscula, de media
186 mm
altura
124 mm
diámetro de la base
53 Wh/kg
densidad energética

Para quien busca ante todo una reserva de energía ligera para meter en una mochila, este peso sigue siendo un defecto real. Para quien busca un farol resistente que además preste este servicio, está plenamente justificado.

Frente a otros dispositivos multifunción del mismo segmento

Frente a un farol clásico de pilas AA, como la Classic 2 Lite de la misma gama, la Olantern Classic 2 Pro cuesta bastante más al comprarla pero elimina el gasto en pilas y añade la función power bank. Frente a un power bank dedicado de capacidad comparable, en cambio, pierde en casi todos los criterios que hacen bueno a un power bank: menos vatios-hora por euro, sin pantalla de estado, y un peso claramente superior para la energía realmente disponible en la salida.

Tres dispositivos multifunción del mismo segmento, prioridades distintas
DispositivoOlantern Classic 2 ProNitecore LR70Nitecore NWL30
Funciones reunidasFarol + power bankLinterna + farol + power bankLámpara de obra + power bank + antimosquitos
Capacidad de batería11.200 mAh10.000 mAh18.000 mAh
PrioridadEstilo retro, acabado metálicoVersatilidad, alta salida de luzVersatilidad, uso en obra

Los dos modelos Nitecore apuestan por la versatilidad pura y una salida de luz muy superior, al servicio de una carcasa más utilitaria. La Olantern invierte esa prioridad: menos lúmenes de pico, pero una luz cálida y regulable pensada para crear ambiente, en una carcasa que encaja mejor sobre una mesa que en una bolsa de herramientas.

Frente a linternas-farol más utilitarias y de acabado más sencillo, la relación lúmenes-precio de la Olantern queda por detrás: varios modelos de la competencia, sin el estilo retro, ofrecen más lúmenes por cada euro gastado y admiten pilas o baterías que el propio usuario puede cambiar. Esa diferencia es real, pero compara dos lógicas de compra distintas: una busca la luz más barata posible, la otra un objeto acabado, colocado sobre una mesa, que ilumine tan bien como decora.

La posición real de la Olantern Classic 2 Pro no es, por tanto, la de un farol de emergencia al mejor precio ni la de un power bank de altas prestaciones: es un objeto de ambiente resistente, capaz de sacar de un apuro a un teléfono, y es por esa combinación por la que debe juzgarse.

A quién le conviene y a quién no

La Olantern Classic 2 Pro conviene ante todo a quien quiere un farol de ambiente de verdad, capaz de aguantar varias noches de acampada en su nivel económico, y que valora poder además sacar de un apuro a un teléfono sin cargar con un accesorio adicional. Conviene igualmente para un uso de emergencia en casa, guardado en un cajón para los cortes de luz, o como lámpara de mesilla gracias a su regulación muy progresiva hacia abajo.

Conviene también a quien prefiere un aro giratorio antes que una app: sin emparejamientos, sin actualizaciones, sin necesidad de crear una cuenta, solo un gesto físico para ajustar la luz. Es una elección consciente, que conviene no lamentar después al descubrir la existencia de la versión Smart.

Conviene menos a quien busca ante todo un power bank de altas prestaciones para recargar un smartphone a diario: la relación entre vatios-hora, euros y gramos es peor que la de un power bank dedicado, y el límite de 18 W solo se cumple en condiciones concretas. Conviene menos también a quien necesita un control remoto por app, mejor servido por la versión Smart; a quien busca el máximo de lúmenes por euro, mejor servido por una linterna-farol más utilitaria de pilas reemplazables; y a quien preferiría poder cambiar la batería por sí mismo dentro de unos años, algo que el montaje pegado y soldado de la Olantern nunca permitirá.

La nota en detalle

Nuestra nota
3,8/5
Capacidad y autonomía 4,0
Potencia de salida 3,6
Tamaño y peso 3,6
Conectores y cables 3,6
Recarga 4,0
Fabricación y resistencia 4,0
Olight Olantern Classic 2 Pro: ficha completa y precio →

El producto y sus alternativas

Olight Olantern Classic 2 Pro

Olight Olantern Classic 2 Pro

Descubrir (4)

Un farol de camping de estilo retro, regulable de forma continua de 10 a 300 lm, controlable por app, con una verdadera función power bank de 18W para recargar tus dispositivos.

Ver el producto
Nitecore LR70 linterna

Nitecore LR70 linterna

Descubrir (3)

Tres dispositivos en uno: una linterna de 3000 lm, un farol de camping de 360° y una power bank de 10.000 mAh, todo recargable mediante USB-C.

Ver el producto
Nitecore NWL30 luz de trabajo

Nitecore NWL30 luz de trabajo

92.84€ (4)

Iluminar, recargar y ahuyentar los mosquitos: la Nitecore NWL30 es una luz de trabajo 3 en 1 de 3000 lúmenes con batería integrada de 18.000 mAh.

Ver el producto
Anker A1695 (165W)

Anker A1695 (165W)

Descubrir (48)

Con 25.000 mAh, 165 W, dos cables integrados y una pantalla, la Anker A1695 carga incluso un portátil y hasta 4 dispositivos a la vez.

Ver el producto

Preguntas frecuentes

No, no en esta versión. El aro giratorio sigue siendo la única forma de ajustar la luminosidad y la tonalidad. El control por Bluetooth y app solo existe en la más reciente Olantern Classic 2 Pro Smart, vendida a un precio muy parecido.

Depende mucho del nivel elegido. Al máximo (300 lm), la luminosidad baja automáticamente ya a los 20 minutos a 200 y luego a 150 lúmenes, para una duración total anunciada de unas 25 horas, reducida a 17h 56 en la práctica. En el nivel más económico (10 lm), la autonomía anunciada de 180 horas se supera en cambio, hasta llegar a 276 horas.

Rara vez a plena potencia. Los 18 W exigen que el dispositivo conectado acepte un escalón de salida de 12 V, una tensión que la mayoría de los smartphones USB-C nunca solicita. En la práctica, la carga de un teléfono ronda más bien los 5 V y 1,5 A, unos 7,5 W, lo cual sigue siendo suficiente para recuperar una carga completa en aproximadamente hora y media partiendo de menos del 50%.

Unas 4 horas con un cable y un cargador USB-C de 18 W. La base de carga magnética incluida es más cómoda de colocar pero notablemente más lenta, y necesita unas 10 horas para una carga completa.

No. Las cuatro celdas 18650 que la componen están soldadas y pegadas de forma permanente, aunque ese formato de celda suele ser intercambiable en otras linternas. La garantía del fabricante en esta línea de faroles es de 2 años.

La versión Lite funciona con 4 pilas AA reemplazables, no tiene función power bank y cuesta menos. La versión Pro, aquí analizada, incorpora una batería recargable y una función power bank de 18 W, controlada solo mediante el aro giratorio. La versión Pro Smart añade control por Bluetooth y app, a un precio muy cercano al de la versión Pro.