5000 mAh, 18,5 Wh: lo que realmente cubre la promesa
En la caja destaca una sola cifra: 5000 mAh. La propia Sunslice la convierte en su ficha técnica en un valor más útil, 18,5 Wh, a la tensión real del pack, 3,7 V. El cálculo es sencillo y verificable: 5000 mAh por 3,7 V dan 18500 mWh, es decir 18,5 Wh redondos. Es la misma tensión de referencia que utiliza en las Gravity 10 y 20 de la misma marca, señal de coherencia y no de una elección puntual de una tensión favorable para inflar artificialmente la energía anunciada.
Esta cifra de 18,5 Wh tiene una consecuencia concreta para quien viaja: el límite habitualmente aplicado para llevar una batería externa en cabina sin autorización previa se sitúa en 100 Wh. La Gravity 5 lo supera con un margen muy cómodo de más de 80 Wh, y el manual del fabricante lo confirma explícitamente. Eso sí, solo está permitida en el equipaje de mano: las baterías de litio siguen prohibidas en la bodega, sea cual sea su capacidad.
Queda la pregunta más concreta para quien compra: cuántas cargas de smartphone representa esto realmente, una vez pasada por los puertos de salida. Un smartphone actual almacena generalmente entre 13 y 19 Wh según el modelo. Teniendo en cuenta una pérdida de conversión habitual del 15 al 20% en una salida USB-A simple, sin regulación Power Delivery, los 18,5 Wh de la Gravity 5 entregan alrededor de 14,8 a 15,7 Wh útiles al dispositivo conectado. Suficiente para cubrir una carga completa en los smartphones más sobrios, y la mayor parte de una carga en los modelos más grandes. La promesa de una carga casi completa se mantiene, por tanto, coherente en todo el mercado, sin estar hinchada.
10 W en dos puertos: un límite honesto, sin carga rápida
La Gravity 5 ofrece dos salidas activas, ambas en formato USB-A, indicadas a 5V/2,1A cada una según el esquema técnico del fabricante, lo que sumado daría algo más de 10 W. Aun así, Sunslice limita la salida combinada de ambos puertos a 10 W en total, un límite indicado de forma coherente en la ficha comercial, el sitio oficial y el manual. A diferencia de otros modelos de la misma marca, esta Gravity 5 no promete ninguna carga simultánea a máxima velocidad en varios dispositivos: el límite es bajo, pero se indica sin ambigüedad.
Ningún protocolo de carga rápida equipa esta batería: ni Power Delivery ni Quick Charge. Los dos puertos USB-A entregan una tensión fija de 5 V, sin negociación con el dispositivo conectado. En el segmento de baterías externas de 5000 mAh vendidas por menos de 30 euros, esto es ya una elección a contracorriente: la mayoría de las rivales directas de este rango de precio han pasado a un puerto USB-C compatible con Power Delivery de 18 W o más, lo que reduce notablemente el tiempo necesario para recuperar autonomía en un smartphone reciente.
Para un uso de refuerzo ocasional más que una carga de emergencia, la diferencia se nota sobre todo en la duración: en esta Gravity 5, cargar por completo un smartphone lleva necesariamente más tiempo que en una rival de 20 W o más. Conectar dos dispositivos a la vez en los dos puertos sigue siendo posible, pero reparte necesariamente los 10 W disponibles entre ambos.
Cargar los 18,5 Wh: una doble entrada que marca la diferencia
La Gravity 5 se recarga a elección por su puerto USB-C o por su puerto Micro-USB, ambos limitados a 10 W (5V/2A). Esta doble entrada es más rara de lo que parece en este rango de precio: la mayoría de las rivales recientes han abandonado el Micro-USB en favor del USB-C exclusivamente. Para quien viaja con acompañantes que tienen dispositivos más antiguos, o simplemente guarda un viejo cable Micro-USB en la mochila, es una comodidad real en el día a día.
Sunslice no publica una duración de carga completa oficial para este modelo. Como cálculo, y a potencia constante de 10 W de principio a fin, llenar los 18,5 Wh del pack llevaría algo menos de dos horas; en la práctica, la corriente que acepta una celda de litio disminuye progresivamente hacia el final de la carga, lo que alarga ligeramente esta estimación teórica. Este límite de 10 W en la entrada no tiene nada de anormal para un pack tan compacto: el tiempo de carga total sigue siendo notablemente más corto que en las Gravity 10 y 20 de la misma marca, que deben llenar un depósito mucho mayor con un límite de entrada apenas superior (18 W).
Ningún protocolo de carga rápida acelera esta entrada: ni Power Delivery ni Quick Charge. Un cargador de red normal o un ordenador portátil bastan para recargarla, sin ninguna exigencia especial más allá de un cable USB-C o Micro-USB estándar.
125 gramos, 98 x 64 x 14 mm: compacta, pero no la más densa de su gama
En la báscula, la Gravity 5 marca 125 gramos para unas medidas de 98 x 64 x 14 mm, apenas más grande que una tarjeta de crédito gruesa. Es el formato más compacto y ligero de toda la gama Sunslice Gravity, muy por delante de la Gravity 10 (220 g) y la Gravity 20 (400 g).
Frente a tres baterías externas de 5000 mAh vendidas a un precio orientativo similar, la Gravity 5 se sitúa a media tabla: más pesada que la Anker Nano A1653 y la Xiaomi Ultra Slim 5000, más ligera que la Varta Energy 5000.
Un cálculo sencillo relativiza sin embargo esta compacidad: en relación con su energía real, la Gravity 5 pesa 6,8 gramos por Wh almacenado, frente a 5,9 de la Gravity 10 y 5,4 de la Gravity 20. Cuanto más grande es una batería de esta gama, más eficiente resulta por gramo, un efecto mecánico de la electrónica y la carcasa cuyo peso no disminuye en la misma proporción que el tamaño de la celda. La Gravity 5 sigue siendo así la más fácil de meter en un bolsillo, pero no la más eficiente por gramo de su propia familia.
4 LED, sin linterna: una conectividad reducida a lo esencial
Cuatro LED indican el nivel de carga restante en tramos del 25%, sin pantalla digital ni porcentaje exacto. Es una solución más sencilla que en modelos más recientes, pero suficiente para saber de un vistazo si queda energía suficiente para el día.
A diferencia de las Gravity 10 y 20 de la misma gama, la Gravity 5 no dispone de ninguna linterna LED integrada. Una renuncia real para quien cuenta con esta función en camping o ante un corte de luz: en este punto concreto, los dos modelos más grandes de la familia lo hacen mejor, eso sí, con un peso y un tamaño bastante superiores. La Gravity 5 tampoco ofrece función pass-through (recargarse mientras alimenta un dispositivo), ni carga inalámbrica, ni un cable integrado o retráctil: un cable de USB-A a USB-C se incluye en la caja, fácil de sustituir en caso de pérdida o desgaste gracias a su formato estándar.
El fabricante destaca un circuito de estabilización de tensión integrado, que según indica protege a los dispositivos conectados frente a picos o caídas de tensión. Es un argumento de seguridad habitual en este tipo de producto, difícil de verificar desde fuera, pero coherente con la ausencia de cualquier fallo o incidente notificado para este modelo hasta ahora.
Sin índice de resistencia al agua, y sin versión Extreme para este formato
No se publica ningún índice de protección IP para la Gravity 5. El manual del fabricante se limita a precauciones clásicas: mantenerla alejada de la lluvia y el agua, no exponerla al fuego ni a un calor excesivo, no perforarla ni dejarla caer, y dejar de usarla si genera un olor inusual, se calienta o muestra alguna deformación.
Este matiz importa, porque Sunslice comercializa en paralelo versiones reforzadas para otros dos tamaños de la gama: una Gravity 10 Extreme y una Gravity 20 Extreme Pro, ambas anunciadas como resistentes a golpes y al agua. En cambio, no existe ninguna versión Extreme de la Gravity 5 a día de hoy: este formato solo está disponible en su única variante estándar, la descrita en este análisis.
Para la versión estándar, la prudencia sigue siendo necesaria al aire libre: un chubasco ligero sobre una carcasa cerrada no suele plantear un problema inmediato, pero una inmersión o una exposición prolongada a lluvia intensa quedan fuera del uso previsto por el fabricante.
Compatible con los paneles solares Fusion Flex: el cálculo real
La Gravity 5 se recarga por su puerto USB-C o su puerto Micro-USB, lo que la hace compatible con los paneles solares plegables Sunslice de la gama Fusion Flex, sin adaptador adicional. Es un argumento real de ecosistema, ausente en las tres rivales directas citadas en este análisis.
Un cálculo sencillo permite situar lo que esto representa en el uso real. Con el panel más pequeño de la gama, el Fusion Flex 6 (6 W nominales), reconstituir los 18,5 Wh de la Gravity 5 desde una batería vacía llevaría, a potencia constante y con sol pleno e ininterrumpido, algo más de tres horas. Esta cifra es un suelo teórico: un panel flexible apoyado en el suelo o sobre una mochila raramente mantiene un ángulo óptimo frente al sol, y su producción cae de forma notable en cuanto pasa una nube. En un día real de senderismo o acampada, alcanzar una carga completa por esta vía probablemente exige repartir este cálculo entre varias horas de sol acumuladas, no una sesión continua.
Sunslice recomienda, además, conectar sus paneles Fusion Flex a una batería externa en lugar de directamente a un teléfono, precisamente para suavizar estas variaciones de producción. La Gravity 5 desempeña exactamente ese papel de intermediaria en el ecosistema de la marca: una coherencia de gama que tiene sentido para quien ya posee o se plantea un panel Sunslice, pero que no aporta nada a quien no le da uso.
Sunslice, una marca belga que estuvo al borde de la quiebra antes de recuperarse
Sunslice es una empresa belga fundada en 2017 en Louvain-la-Neuve por dos ingenieros civiles egresados de la UCLouvain, Geoffroy Ghion y Henri Gernaey, a partir de un proyecto de cargador solar ideado durante sus estudios. La sociedad, Sunslice SRL, tiene su sede en Chemin du Cyclotron, en esa misma ciudad universitaria valona.
Su trayectoria no ha sido nada lineal. Impulsada por la demanda de soluciones energéticas autónomas tras 2022, la empresa superó ese año el millón de euros de facturación, sobre todo gracias a sus generadores portátiles. La demanda de esos mismos generadores se frenó después bruscamente, y un inversor belga que negociaba desde hacía nueve meses se retiró en septiembre de 2023, dejando a los fundadores con las arcas casi vacías y un stock considerable de generadores sin vender. La empresa recuperó impulso al orientarse hacia un mercado inesperado: la alimentación autónoma de equipos de conectividad por satélite, con kits que integran baterías, paneles solares y sistemas de transporte para actores del sector como Marlink, impulsada por el auge de Starlink. La dinámica comercial volvió a ser positiva a partir de 2025.
En el terreno de consumo, la Gravity 5 se sigue distribuyendo a través de Amazon en varios países europeos y a través del sitio oficial de la marca, junto a comercios especializados en actividades al aire libre. La Gravity 5 cuenta con una garantía de dos años, la duración estándar de la categoría, con un servicio postventa que se gestiona por correo electrónico a través de Sunslice. Hasta la fecha no se ha notificado ninguna retirada de producto ni ningún problema de seguridad para este modelo.
Frente a Anker, Xiaomi y Varta: qué justifica la diferencia
En el segmento de las baterías externas de 5000 mAh vendidas entre 15 y 30 euros aproximadamente, la Gravity 5 se enfrenta a una competencia densa. Tres modelos de capacidad idéntica se disputan el mismo espacio: la Anker Nano A1653, referencia en carga rápida; la Xiaomi Ultra Slim 5000, una de las más finas del mercado; y la Varta Energy 5000, una opción sólida más económica.
| Criterio | Sunslice Gravity 5 | Anker Nano A1653 | Xiaomi Ultra Slim 5000 | Varta Energy 5000 |
|---|---|---|---|---|
| Capacidad | 5000 mAh (18,5 Wh) | 5000 mAh (18 Wh) | 5000 mAh | 5000 mAh |
| Potencia de salida | 10 W (2x USB-A) | 22,5 W (USB-C, PD) | 20 W (USB-C) | 15 W |
| Peso | 125 g | ≈ 100 g | ≈ 93 g | ≈ 150 g |
| Pass-through | No | Sí | No indicado | No indicado |
| Compatible con paneles solares | Sí (ecosistema Sunslice) | No | No | No |
| Precio observado | 24,99 € | ≈ 30 € | ≈ 20 € | ≈ 15 € |
La Anker Nano A1653 gana con claridad en velocidad de carga gracias a su puerto USB-C de 22,5 W y su función pass-through, y la Xiaomi Ultra Slim sigue siendo más fina en la báscula. La Varta Energy 5000 juega la carta del precio, a costa de una carcasa más pesada y una potencia menor. La Gravity 5 no gana, por tanto, ni en precio ni en potencia bruta: destaca por su doble entrada USB-C y Micro-USB y, sobre todo, por su compatibilidad directa con los paneles solares plegables Sunslice, un argumento que ninguna de las otras tres puede reivindicar.
Gravity 5, 10 o 20: cuál elegir dentro de la gama Sunslice
Sunslice despliega su gama Gravity en varias capacidades, entre ellas las Gravity 10 y 20 también analizadas en este sitio. Los tres modelos comparten la misma compatibilidad con los paneles solares Fusion Flex y la misma garantía de dos años, pero difieren claramente en conectividad y equipamiento.
| Característica | Gravity 5 | Gravity 10 | Gravity 20 |
|---|---|---|---|
| Capacidad | 5000 mAh (18,5 Wh) | 10000 mAh (37 Wh) | 20000 mAh (74 Wh) |
| Peso | 125 g | 220 g | 400 g |
| Densidad | 6,8 g por Wh | 5,9 g por Wh | 5,4 g por Wh |
| Potencia | 10 W en total (2x USB-A) | 18 W por puerto (1 USB-C, 2 USB-A) | 18 W por puerto (1 USB-C, 2 USB-A) |
| Linterna integrada | No | Sí | Sí |
El salto no es solo cuestión de capacidad: las Gravity 10 y 20 añaden un puerto de salida USB-C, una linterna LED integrada y un límite de potencia por puerto mucho mayor, a costa de un peso y un volumen notablemente superiores. La Gravity 5 sigue siendo la única de las tres que cabe en un bolsillo del pantalón sin llamar la atención, pero también la única sin linterna ni puerto USB-C. Para un uso puntual y muy ligero tiene sentido; para un uso prolongado al aire libre o con dispositivos más exigentes, la Gravity 10 ofrece un mejor equilibrio entre peso y capacidad real.
Bolsillo, bolso, neceser de viaje: para quién está pensada
En el día a día, la Gravity 5 cumple un papel de refuerzo sencillo: dar autonomía extra a un smartphone cuya batería flaquea a final del día, sin tener que cargar con nada voluminoso. Su tamaño y su peso hacen que sea fácil olvidarla en un bolsillo, un bolso o un neceser hasta el momento en que realmente se necesita.
De viaje, su doble entrada USB-C o Micro-USB simplifica las cosas cuando se comparte cable con acompañantes que llevan un tipo de dispositivo distinto. En una ruta de senderismo ligera o una acampada ocasional, su compatibilidad con los paneles solares Fusion Flex permite acumular una reserva modesta a lo largo de las horas de sol disponibles.
Es adecuada para quien busca una reserva de energía minimalista para el smartphone, prioriza el peso y el tamaño por encima de todo, y valora poder recargarla con cualquier cable disponible.
Es menos adecuada para quien recarga habitualmente varios dispositivos a la vez, busca la carga más rápida del mercado, necesita una linterna integrada o un puerto USB-C, o piensa exponerla a menudo a la lluvia sin protección adicional.





