72 Wh anunciados: lo que cubren de verdad
La carcasa anuncia 20.000 mAh, una cifra calculada a 3,6 V, la tensión nominal de una sola celda de litio. Convertida en energía, esa cifra da 72 Wh, el valor que Ugreen publica en su ficha técnica en los seis mercados que cubre este sitio. Este método de cálculo es una convención habitual en todo el sector y no una particularidad de este modelo: dos power banks anunciadas con el mismo número de mAh pueden mostrar Wh distintos según la tensión que elija cada marca.
Llevados a usos concretos, estos 72 Wh cubren 3,7 cargas de un iPhone 17 Pro, 3 cargas de un Galaxy S25 Ultra, 2 cargas de un iPad mini 6, o 1,3 cargas de un MacBook Air de 13 pulgadas. Un portátil más exigente que el MacBook Air, un MacBook Pro de 16 pulgadas por ejemplo, solo obtendrá de ella una carga parcial: esta Nexode no tiene capacidad para llenar un portátil potente de cero a cien, está pensada para ofrecerle un refuerzo notable en movilidad, no para sustituir un enchufe durante todo un día.
Precisamente ese techo de 100 Wh es lo que más importa a quien viaja: por encima de él, las aerolíneas exigen una autorización previa para llevar una power bank en cabina. Con 72 Wh, el margen resulta cómodo, 28 Wh, más que suficiente para no tener que justificar nunca el equipaje al embarcar. Conviene precisar algo con claridad: esta cifra de 72 Wh es la publicada por el fabricante, y en el momento de escribir esto no se ha encontrado ninguna medición independiente de la energía que realmente entrega a un aparato conectado para este modelo concreto. Como en cualquier batería de este tipo, parte de esa energía se pierde necesariamente en la conversión de tensión, pero el alcance exacto de esa pérdida sigue siendo aquí un dato ausente y no una cifra inventada.
El fabricante indica una química de litio clásica para este paquete, sin precisar públicamente el formato ni la marca de las celdas utilizadas, una información que los desmontajes disponibles para otras potencias de la misma gama no permiten trasladar con certeza a este modelo concreto.
El cable integrado: 100W, donde la mayoría se queda en 20 o 30W
Este es el argumento que realmente distingue a este modelo del resto del mercado. Un cable USB-C trenzado, de unos 18 cm de largo, queda fijado de forma permanente a la carcasa y se repliega contra ella para servir de correa. La idea de un cable integrado no es nueva, varios fabricantes ya la ofrecen; lo que cambia aquí es la potencia que ese cable puede transportar.
En la mayoría de las power banks con cable integrado que se venden actualmente, ese cable solo sirve de apaño para un móvil, limitado a 20 o 30W. El de la Nexode 20000 145W llega a 100W, el umbral a partir del cual se puede hablar de verdad de cargar un portátil y no de una simple carga de emergencia. Un MacBook Pro de 16 pulgadas recupera así en torno al 43% de carga en media hora directamente por este cable, sin necesidad de ningún accesorio adicional.
La contrapartida de esta elección está en la longitud. 18 cm bastan para conectar un aparato colocado justo al lado de la carcasa, o para sostenerlo en la mano durante la carga, pero no sustituyen a un cable normal si el aparato debe quedar a distancia, por ejemplo apoyado en la bandeja de un tren mientras la power bank permanece en el fondo de una bolsa. Para ese uso concreto, hay que acercar ambos aparatos o usar el segundo puerto USB-C con un cable de terceros más largo.
Los 145W anunciados: un techo total, no una suma por puerto
Tres salidas se reparten los 145W de la carcasa: el cable integrado (100W como máximo), un segundo puerto USB-C (45W como máximo) y un puerto USB-A (33W como máximo). Sumados, estos tres techos individuales dan 178W, muy por encima de los 145W que la carcasa anuncia como potencia total. Esta diferencia no es un error de comunicación, es el propio funcionamiento del producto: cada salida puede, por sí sola, alcanzar su propio máximo, pero las tres nunca lo alcanzan juntas.
Con dos aparatos, la limitación sigue siendo teórica: conectar un portátil al cable integrado y un móvil al puerto USB-C deja que el reparto se haga automáticamente, sin que ninguno de los dos aparatos parezca frenado. Es a partir del tercer aparato cuando el límite se vuelve concreto, cada salida recibe entonces sensiblemente menos que su máximo individual, y el propio cable integrado puede bajar de los 100W. Ugreen no oculta este funcionamiento, que aparece con claridad en la ficha técnica del producto; simplemente merece conocerse antes de comprar, ya que la etiqueta «carga 3 aparatos a la vez, 145W» puede hacer imaginar una suma en lugar de un presupuesto compartido que gestionar.
El nombre comercial «3 en 1» que usa Ugreen describe bien la función, tres aparatos alimentados por una sola carcasa, pero puede dar a entender que cada salida funciona de forma independiente de las otras dos. El gráfico anterior muestra que eso solo es cierto en parte: los máximos individuales nunca se suman más allá del techo compartido de 145W.
USB PD 3.0 y PPS: una compatibilidad amplia, sin sorpresas
Los dos puertos USB-C reconocen el estándar USB Power Delivery 3.0 además del protocolo PPS (Programmable Power Supply), que permite a ciertos móviles Samsung y a varios modelos Android recientes ajustar la tensión en escalones finos en lugar de fijos, para una carga rápida más precisa. Es una compatibilidad amplia, a la altura de lo que ofrecen las mejores power banks de la categoría, sin protocolos propietarios exóticos que comprobar antes de comprar.
Un iPhone reciente, un Galaxy S25, un portátil con entrada USB-C, una Nintendo Switch o una Steam Deck se cargan con normalidad en cualquiera de los dos puertos USB-C, y cada aparato solicita la potencia que sabe aprovechar. El puerto USB-A, limitado a 33W, cubre por su parte los aparatos más antiguos o los accesorios que solo existen con este conector: auriculares, altavoces, mandos, algunas cámaras. Una función de pass-through completa el conjunto: la power bank puede recargarse mientras alimenta un aparato conectado a una de sus salidas, útil en un escritorio o en una habitación de hotel con un único enchufe disponible.
Recargarse a sí misma: unos 1h30, más rápido que su propia gama
La batería admite hasta 80W de entrada, tanto por el cable integrado como por el puerto USB-C, y pasa de 0 a 100% en unos 1h30 con un cargador suficientemente potente. Es notablemente más rápido de lo habitual en power banks de capacidad comparable, donde tres o cuatro horas siguen siendo la norma, y también más rápido que su propia hermana mayor del catálogo, la Nexode 145W de 25000mAh, que se queda en 65W de entrada y tarda unas 2 horas pese a un 28% más de capacidad.
| Modelo | Nexode 20000 145W | Nexode 145W (25000mAh) | Nexode 100W |
|---|---|---|---|
| Entrada máxima | 80W | 65W | No indicado |
| Tiempo de recarga completa | ≈ 1h30 | ≈ 2h | No indicado |
La condición que conviene conocer antes de comprar: la caja no incluye ningún cargador, y un cargador de móvil estándar de 20 o 30W nunca se acercará a los 80W necesarios para cumplir esta cifra; la recarga tardará entonces varias horas. Para quien ya tenga un cargador de pared USB-C de al menos 80W, a menudo el mismo que usa para un portátil reciente, no supone ninguna limitación. Para quien no lo tenga, es un gasto adicional a prever para aprovechar del todo la velocidad anunciada.
450 g, 27 mm de grosor: una power bank de bolsa, no de bolsillo
Lo que permite cargar un portátil tiene un coste en peso y volumen: 450 g por 139 x 80 x 27 mm. Es notablemente más fina y ligera que las power banks con cable integrado de mayor potencia de la misma marca, en torno a 480-520 g para las versiones de 130W y 165W, pero sigue siendo un objeto pensado para una bolsa y no para un bolsillo de chaqueta o pantalón.
El cable replegado contra la carcasa acentúa esa sensación de grosor. A diferencia de una power bank sin cable integrado, que se queda en un simple bloque plano, esta lleva permanentemente su propio cable pegado a ella, lo que le impide quedar realmente plana dentro de una bolsa ya cargada.
En relación con su capacidad, la densidad resultante ronda los 160 Wh por kilogramo, carcasa y cable incluidos. El compromiso se justifica por lo que aporta a cambio: una power bank dedicada solo al móvil, sin cable integrado ni pretensión de cargar un portátil, pesaría notablemente menos. Aquí, el peso adicional cumple un propósito real, no tener que elegir más entre llevar un cable de más y arriesgarse a quedarse sin batería en un portátil durante un viaje.
Una pantalla útil, más sencilla que la de los modelos tope de gama del catálogo
La pantalla LED integrada muestra en todo momento el porcentaje restante, la tensión y la potencia entregada. Es suficiente para seguir una carga en curso y detectar un cable o cargador defectuoso: una potencia anormalmente baja en un puerto concreto es lo primero que conviene comprobar antes de culpar al aparato conectado.
Esta pantalla resulta, aun así, más sencilla que la de la versión con carga inalámbrica Qi2 de la misma gama, que monta un panel en color de tipo TFT, o que la del Anker A1695 del catálogo, que además muestra el número de ciclos de carga realizados y un indicador de salud de las celdas. Eso no es un defecto en sí mismo: esta Nexode no apunta al mismo segmento de precio, y una pantalla más sencilla también consume menos energía de la reserva disponible. Pero quien busque un seguimiento detallado del desgaste de su batería a lo largo de varios años deberá mirar hacia esos modelos más caros.
Frente al resto de la gama Ugreen y a la Anker Prime 20000 200W
Dentro del propio catálogo de Ugreen, esta Nexode 20000 145W se sitúa entre dos planteamientos distintos. La Nexode 145W de 25000mAh ofrece un 28% más de energía pero ningún cable integrado; la Nexode 100W cuesta algo menos pero limita su única salida rápida a 100W, tampoco con cable integrado. Ninguna de las dos evita llevar un cable aparte, precisamente la pieza que más se olvida al viajar.
| Criterio | Nexode 20000 145W | Nexode 145W (25000mAh) | Nexode 100W | Anker Prime 20000 200W |
|---|---|---|---|---|
| Capacidad | 20000mAh (72 Wh) | 25000mAh (92,5 Wh) | 20000mAh (72 Wh) | 20000mAh (72 Wh) |
| Cable integrado | Sí, 100W | No | No | No |
| Potencia total | 145W | 145W | 100W | 200W |
| Recarga completa | ≈ 1h30 (80W) | ≈ 2h (65W) | No indicada | ≈ 1h (100W) |
| Peso | 450 g | 505 g | 420 g | 545 g |
Frente a la Anker Prime 20000 200W, la diferencia se juega en otro terreno: la Prime está pensada para quien alimenta dos portátiles a plena potencia a la vez, por un presupuesto casi el doble. Para el uso diario en movilidad con un solo portátil y un móvil, el cable integrado de la Nexode 20000 145W aporta una ventaja cotidiana que la mayor potencia bruta de la Prime no compensa.
Fabricación, protecciones, y lo que la investigación no ha permitido saber
La carcasa incorpora un sistema de protección anunciado en 13 niveles, que cubre sobrecalentamiento, sobrecarga, descarga profunda, cortocircuito, sobrecorriente e interrupción automática del circuito. Son protecciones ya habituales en este tipo de producto en un fabricante consolidado, sin ninguna particularidad anunciada que distinga a este modelo concreto en este punto. La garantía del fabricante es de 2 años, un estándar correcto para la categoría.
Lo que falta, con toda honestidad: una medición independiente del calor en superficie durante una carga sostenida, un desmontaje de este modelo concreto (los desmontajes disponibles para la gama Nexode con cable integrado corresponden a otras potencias, 45W o 130W, cuyos componentes internos no pueden darse por idénticos), y una perspectiva de varios años de uso, ya que este modelo sigue siendo relativamente reciente en el mercado. Ningún defecto estructural ni aviso de retirada aparece en la información disponible en el momento de escribir esto, lo cual es una señal positiva sin ser una garantía definitiva.
A nivel de marca, Ugreen lleva más de una década construyendo su nombre en accesorios de carga, cargadores GaN, cables, power banks, con una presencia ya amplia en los grandes distribuidores. Esa presencia no sustituye a un historial de averías propio de este modelo concreto, pero sí indica un servicio posventa asentado y piezas de recambio fáciles de encontrar, un cargador compatible por ejemplo, en caso de problemas con un accesorio de terceros.
A quién le conviene, y a quién no
Le conviene, ante todo, a quien viaja o trabaja lejos de un enchufe con un portátil y un móvil, y quiere dejar de pensar en el cable. Es un perfil concreto: quien ya se ha dejado alguna vez un cable USB-C en el cajón de una oficina o en una habitación de hotel sabe exactamente lo que resuelve este modelo. Sus 72 Wh, cómodamente por debajo del umbral de 100 Wh, la convierten además en una opción segura para quien vuela con frecuencia.
Le conviene menos a quien solo carga un smartphone: para ese uso, una power bank dos o tres veces más ligera y barata cumple de sobra, y el cable de 100W no sirve entonces de nada. Tampoco encaja con quien quiere cargar por inducción, una función ausente aquí y reservada a la variante Qi2 de la misma gama, ni con quien alimenta con regularidad tres aparatos exigentes a la vez, donde los 145W compartidos muestran sus límites. Por último, quien necesite un seguimiento detallado del estado de su batería a lo largo de varios años, ciclos, salud de las celdas, encontrará esa información en otro lugar del catálogo, en modelos más caros.




