Lo que realmente valen los 99,2 Wh anunciados
La Allpowers Solax P100 anuncia 99,2 Wh, una cifra que merece descomponerse antes de seguir. La batería encadena celdas LiFePO4 en serie a 16 V nominales, para una capacidad de 6,2 Ah. La cifra de 31.000 mAh que suele destacarse corresponde a la misma energía convertida a la tensión nominal real de una celda LiFePO4, es decir 3,2 V: 31 x 3,2 = 99,2 Wh. El cálculo resulta coherente con la química empleada, a diferencia de una práctica habitual en baterías tipo power bank que convierten sus mAh a una tensión de celda de litio clásica de 3,6 a 3,8 V, inflando la cifra de mAh mostrada sin cambiar la energía realmente disponible.
Queda la pregunta que realmente importa en la compra: cuánta de esta energía sale efectivamente por los puertos. Una descarga completa extrae 85 Wh de los 99,2 Wh anunciados, un rendimiento de alrededor del 86 %.
Este rendimiento se sitúa en la franja alta para una pequeña estación totalmente USB-C: la ausencia de conversión hacia corriente alterna, tratada más adelante, elimina toda una etapa de pérdidas que sí soportan las estaciones con toma de corriente. Esta cifra sigue siendo la mejor estimación disponible hasta la fecha para este modelo concreto.
128 W anunciados, pero nunca 200 W en los dos puertos a la vez
La ficha técnica destaca dos puertos USB-C de 100 W cada uno, más un puerto USB-A de 18 W, para un total de 128 W. Ese total es real y alcanzable, pero no del modo que sugiere la fórmula «2 x 100 W»: los dos puertos USB-C nunca entregan 100 W cada uno al mismo tiempo. El propio fabricante publica el detalle de las combinaciones posibles, un dato que no aparece en ninguna imagen publicitaria pero que la tabla técnica oficial recoge sin ambigüedad.
| Puertos usados | Potencia total máxima |
|---|---|
| USB-C1 solo (o USB-C2 solo) | 100 W |
| USB-C1 + USB-C2 juntos | 110 W (65 W + 45 W) |
| Un USB-C + USB-A | 118 W (100 W + 18 W) |
| USB-C1 + USB-C2 + USB-A | 128 W (65 W + 45 W + 18 W) |
En la práctica, conectar dos portátiles a la vez a los dos puertos USB-C nunca da 100 W a cada uno: la estación reparte 65 W por un lado y 45 W por el otro, hasta 110 W combinados. Un único dispositivo exigente aprovecha por completo los 100 W anunciados; en cuanto se conecta un segundo dispositivo, ambos se reparten un presupuesto de potencia común. Este comportamiento, habitual en estaciones tan compactas, no es un defecto oculto: viene de una única etapa de conversión compartida en lugar de dos circuitos independientes, un diseño que mantiene la carcasa ligera y asequible. La Jackery Explorer 100 Plus, su competidora directa más cercana en tamaño, aplica el mismo principio en sus propios dos puertos USB-C.
La carga: el verdadero punto fuerte del producto
Sobre el papel, 99,2 Wh entrando a 100 W equivalen a 59 minutos con un rendimiento perfecto. Ninguna carga de batería de litio alcanza esa cifra: la tensión sube progresivamente hacia el final de la carga y la corriente debe frenarse en los últimos puntos porcentuales, igual que en cualquier smartphone, que tarda más entre el 80 y el 100 % que entre el 0 y el 80 %. La Solax P100 no es una excepción: una carga completa por su puerto USB-C de 100 W tarda unos 80 minutos, con una entrada cercana a 93 W para llegar al 80 % en unos 50 minutos, y una entrada que después baja hacia 56 W para el 20 % restante durante los 30 minutos siguientes.
Para alcanzar esta velocidad hace falta un cargador USB-C compatible con un perfil 20 V/5 A: un cargador USB-C más antiguo, limitado a 20 V/3 A (60 W), cargará la estación igualmente, pero bastante más despacio. En la caja no viene ningún cargador de red, solo el cable USB-C y el manual: hace falta tener ya, o comprar aparte, un cargador lo bastante potente para aprovechar esa velocidad anunciada.
La carga solar (hasta 100 W, tensión de entrada de 18 a 27,2 V) y la carga en el coche (hasta 60 W, 11 a 17,5 V) pasan las dos por los mismos puertos USB-C: no hay ni una toma de mechero clásica ni un conector solar propio en la carcasa. Para el solar hace falta un cable adaptador USB-C a XT60, que tampoco viene incluido; el fabricante recomienda sus propios paneles (SP027 y SE100, 100 W cada uno), aunque un panel de otra marca con salida USB-C compatible con el rango de tensión anunciado funciona igual de bien.
Ninguna toma de corriente: una decisión asumida, no un defecto oculto
La Solax P100 solo tiene tres puertos físicos: dos USB-C y uno USB-A. Ninguna toma de corriente de 230 V, ningún inversor, por lo tanto ninguna conversión de la corriente continua de la batería en corriente alterna. Esta decisión explica en parte el rendimiento del 86 % visto más arriba: sin una etapa de inversor que alimentar, la energía almacenada pasa directamente de la batería a los puertos USB por una única etapa de conversión, en lugar de dos.
La contrapartida es clara: imposible enchufar una lámpara, una mini nevera, un cargador de portátil de enchufe clásico o cualquier aparato con enchufe de corriente estándar. Solo los dispositivos que se cargan de forma nativa por USB-C o USB-A, o mediante un adaptador de USB-C a su propio conector, se benefician de esta estación. Es una diferencia de fondo respecto a la Allpowers S200 (154 Wh), que incorpora una toma de corriente real de 200 W y carga inalámbrica, a cambio de más peso y precio.
Tampoco existe función SAI (conmutación automática en caso de corte) en la Solax P100, lógico para una estación que de todos modos no ofrece ninguna salida de corriente que conmutar. Un punto a tener en cuenta para quien busque una reserva de emergencia en casa más que una reserva de carga en desplazamiento.
El formato y el peso: la promesa realmente cumplida
950 g para una carcasa de 128 x 90 x 88 mm: la Solax P100 cabe en una mano y se cuela en un bolsillo de la mochila sin llamar la atención. La carcasa de plástico negro mate, de acabado denso, incorpora una correa trenzada solidaria al chasis, práctica para colgarla en lugar de dejarla directamente en el suelo de una tienda de campaña o de una bolsa.
Este último punto cuenta más de lo que parece en un producto pensado para viajar: la mayoría de las aerolíneas permiten en cabina, sin trámite previo, las baterías de litio hasta 100 Wh, piden autorización por encima de esa cifra y las rechazan de forma sistemática a partir de 160 Wh. Con 99,2 Wh, la Solax P100 se sitúa justo por debajo de ese primer umbral, mientras que la Allpowers S200 (154 Wh) cae en el tramo intermedio que exige autorización previa. Las reglas exactas siguen siendo propias de cada aerolínea y conviene comprobarlas antes de salir de viaje, pero el posicionamiento de la Solax P100 probablemente no sea casualidad.
El cable solar no incluido: la función estrella frente a lo que trae la caja
El contenido de la caja se limita a la estación, un cable USB-C y un manual. Ni cargador de red, ni cable solar. Para la carga solar tan destacada desde la ficha del producto, hace falta un cable adaptador USB-C a XT60 que se paga aparte: sin él, no hay forma de conectar un panel solar clásico con conector XT60, el estándar más extendido en los paneles plegables del mercado.
No es una exclusiva desafortunada de la Solax P100: la Jackery Explorer 100 Plus, su competidora más cercana, impone exactamente la misma limitación con su propio cable adaptador vendido aparte. En este formato de estación ultracompacta, dejar el cable solar fuera de la caja parece ser la norma del segmento más que una penalización aislada.
Con el cable adecuado en la mano, la compatibilidad se extiende más allá de los paneles de la propia marca: cualquier panel con salida USB-C dentro del rango de tensión anunciado (18 a 27,2 V, 100 W máximo) es utilizable, incluidos paneles de otros fabricantes con salida USB-C nativa. Quien ya tenga un panel solar de otra marca con conector XT60 solo necesita comprar el cable adaptador; un panel con salida USB-C nativa no necesita ningún accesorio adicional.
Fabricación, certificaciones y garantía
La química LiFePO4 (litio hierro fosfato) sigue siendo la opción más segura disponible a este nivel de precio y capacidad: una estructura cristalina estable que aleja mucho más el umbral de temperatura a partir del cual una batería de litio entra en fuga térmica, frente a químicas NMC más densas pero más sensibles al calor. Los 2000 ciclos anunciados antes de bajar del 80 % de la capacidad original se sitúan en la franja media-alta de las estaciones recientes de este tamaño.
La garantía es de 3 años, un año más que la Allpowers S200 (2 años), y acorde con los estándares actuales del segmento. El producto reivindica las certificaciones esperables en un aparato de este tipo: marcado CE para el mercado europeo, FCC para Estados Unidos, RoHS, y la norma de transporte UN38.3 propia de las baterías de litio, que autoriza el transporte aéreo y marítimo de este tipo de celda.
La Solax P100 no cuenta, hasta la fecha, con ninguna retirada ni ningún incidente de seguridad propio, en un producto lanzado a mediados de 2024. La marca Allpowers presenta, por lo demás, debilidades reales de atención posventa en varias otras referencias de su catálogo (tiempos de respuesta largos, sustituciones en garantía anunciadas y nunca completadas): un punto de atención transversal que conviene tener en cuenta en cualquier gestión de garantía, con independencia de la fiabilidad propia de este modelo. Como cualquier batería de litio que pasa meses sin usarse, una ligera autodescarga es normal: conviene recargarla cada dos meses aproximadamente en caso de almacenamiento prolongado, una precaución válida para cualquier aparato de este tipo.
Solax: una línea de productos de Allpowers, no otra marca
El nombre «Solax» aparece en el embalaje, la carcasa y parte de la documentación, lo bastante como para preguntarse con razón: ¿marca aparte, o simple denominación comercial? Los datos disponibles apuntan a la segunda opción. En la tienda oficial del fabricante, la ficha técnica declara «ALLPOWERS» como marca, y el nombre completo del producto suele aparecer como «ALLPOWERS P100», con «Solax» apareciendo solo como prefijo de línea, igual que en algunos paneles solares compactos de la misma marca (SE60, SE100, SE200). «Solax» designa así una línea de productos ultracompactos dentro del catálogo Allpowers, no una entidad jurídica distinta.
Conviene señalar un punto para evitar confusiones en una búsqueda adicional en línea: «SolaX Power» es el nombre de una empresa china que cotiza en bolsa, especializada en inversores solares residenciales y almacenamiento de energía fijo, sin ninguna relación con Allpowers. Los dos nombres se parecen, ambas empresas son chinas y activas en el sector solar, pero sus productos no tienen nada en común: una fabrica inversores para paneles fotovoltaicos instalados en tejados, la otra estaciones de energía portátiles y accesorios de carga nómada. Una búsqueda en línea sobre «Solax» mezcla fácilmente los dos mundos.
Frente a la competencia directa: Jackery Explorer 100 Plus y Allpowers S200
La ficha del producto de la Solax P100 ya la compara con estas dos mismas referencias; esta opinión va un paso más allá sobre lo que realmente las distingue en el uso diario.
| Criterio | Allpowers Solax P100 | Jackery Explorer 100 Plus | Allpowers S200 |
|---|---|---|---|
| Capacidad anunciada | 99,2 Wh | 99 Wh | 154 Wh |
| Carga completa (entrada más rápida) | ~80 min (USB-C 100 W) | ~108 min | ~90 min (red + USB-C combinados) |
| Toma de corriente 230 V | No | No | Sí, 200 W |
| Puertos | 2x USB-C 100 W + USB-A 18 W | 2x USB-C 100 W + USB-A 18 W | USB-C 60 W + 2x USB-A + red + Qi |
| Peso | 0,95 kg | 0,965 kg | 1,3 kg |
Frente a la Jackery Explorer 100 Plus, la diferencia en capacidad y puertos es casi nula: los mismos puertos, casi la misma energía anunciada. La diferencia real está en la velocidad de carga, claramente a favor de la Solax P100, y en la filosofía que defiende cada fabricante: Allpowers apuesta por la velocidad, mientras que Jackery promociona más bien una carga más suave para preservar la batería con el tiempo. Los dos planteamientos tienen su lógica, y la elección depende sobre todo de cuánto pese una carga rápida frente a una carga más prudente.
Frente a la Allpowers S200, la diferencia es más marcada y más estructural: la S200 añade una toma de corriente real, carga inalámbrica y más capacidad, a cambio de más peso y presupuesto. Para quien solo necesita recargar electrónica nómada, la Solax P100 cumple con menos gasto y menos peso; para quien además quiera alimentar un aparato de enchufe clásico, la S200 sigue siendo la opción acertada.
Para quién es la Solax P100, para quién no
La Solax P100 es adecuada para quien quiere mantener cargados sus dispositivos electrónicos en desplazamientos ligeros, sin necesitar una toma de corriente: un smartphone, una tableta, una cámara, un dron, o un portátil que se carga por USB-C. Su peso y su formato la convierten en una compañera creíble para el senderismo de varios días, un viaje de trabajo de pocos días, o una sesión de teletrabajo en un lugar sin enchufe disponible. Su carga rápida por un único puerto USB-C, siempre que se disponga del cargador adecuado, la hace interesante también para quien quiere recargar deprisa entre dos citas.
No es adecuada para quien necesita alimentar un aparato de enchufe de corriente clásico (lámpara, mini nevera, pequeño electrodoméstico), para quien busca una reserva de emergencia en casa con conmutación automática, para quien deba cargar la estación con temperaturas bajo cero (la carga se detiene por debajo de 0 °C, aunque la descarga sigue siendo posible hasta -10 °C), o para quien quiera conectar un panel solar recién sacado de la caja sin comprar un cable adicional. En todos estos casos, la Allpowers S200 o una estación más clásica con toma de corriente prestarán un mejor servicio.


