1024 Wh anunciados, de 771 a 932 Wh entregados según el uso
Dieciséis celdas LiFePO4 prismáticas de la marca Penghui, modelo IFR40135, identificadas mediante desmontaje, están montadas en serie (16S1P): 3,2 V y 20 Ah cada una, es decir 64 Wh por celda, 1024 Wh en total. La cifra indicada corresponde exactamente a la arquitectura física del pack, sin redondeo optimista.
La energía realmente entregada varía mucho según la potencia demandada, y traza una curva en lugar de una cifra única: 767 Wh a 200 W (75 %), 885 Wh a 500 W (86 %), un máximo de 932 Wh en torno a los 900 W (91 %), y un descenso hasta 771 Wh a 2200 W a plena potencia (75 %).
Esta forma no tiene nada de anormal: a baja potencia, la electrónica de control consume una parte fija y proporcionalmente pesada de la energía; a plena potencia, son las pérdidas de conducción las que vuelven a dominar. El punto intermedio, en torno a los 900 W, es aquel en el que el aparato devuelve mejor lo que almacena.
Dos cifras de potencia continua conviven y merecen una explicación en lugar de una contradicción: 2400 W por un lado, 2200 W por otro. Ambas son exactas, pero en condiciones distintas. Los 2200 W están garantizados hasta la descarga completa de la batería; los 2400 W solo son alcanzables mientras la carga se mantiene por encima del 20 %. Una lectura tomada al principio mismo de la descarga, sin precisar esa condición, podría así corresponder a la segunda cifra y no a la primera.
Esta curva orienta la elección de uso más de lo que la limita. Para cargar un smartphone o un ordenador portátil, la estación queda lejos de su punto óptimo y el rendimiento real estará más cerca del 75 % que del 91 %. Para alimentar una herramienta eléctrica, un compresor o cualquier aparato que consuma varios cientos de vatios durante un tiempo corto a medio, en cambio, se acerca a su mejor rendimiento.
2200 W que se mantienen de verdad, hasta el final
Este es el verdadero punto fuerte de esta estación: 2200 W continuos, hasta la descarga completa de la batería. A plena potencia, el aparato funciona durante 25 minutos, sin cortes ni caídas de régimen, hasta agotar los 1024 Wh.
Para una capacidad de apenas 1 kWh, es una relación entre potencia y capacidad poco habitual: la mayoría de las estaciones de este formato se quedan bastante más bajas en continuo, aunque muestren una cifra de pico más vistosa en la caja. Aquí, la potencia anunciada es la potencia sostenida, no un valor de unos pocos segundos.
Aun así, existe una protección: por encima de unos 3000 W demandados, el corte de seguridad se activa correctamente, como cabe esperar de un aparato bien diseñado y no como un defecto.
En la práctica, este nivel de potencia abre el uso a aparatos que una estación limitada a 1200 o 1800 W continuos no puede alimentar en buenas condiciones: hervidor eléctrico, placa de inducción compacta, o cualquier herramienta eléctrica con un pico de corriente alto al arrancar.
2600 W, 4400 W: dos cifras que hay que leer con su nota a pie de página
La ficha del fabricante destaca tres cifras de potencia, y solo una describe un uso sostenido. Las otras dos merecen leerse junto con su contexto, disponible pero poco visible.
Los 2600 W, presentados como la «potencia de salida máxima», no son un pico instantáneo: es un nivel sostenible durante, exactamente, 30 segundos en el modelo de 120 V y 60 segundos en el modelo de 230 V vendido en Europa, a 25 °C y con un nivel de carga del 50 %. Esta condición figura negro sobre blanco en la documentación del fabricante, en una nota a pie de página.
Los 4400 W de pico, por su parte, no llevan ninguna condición de duración publicada, y ninguna medición independiente los ha confirmado. Es una cifra declarativa, y debe tratarse como tal.
Ninguna de estas dos cifras es falsa. Pero confundirlas con la potencia continua de 2200 W llevaría a sobrestimar en gran medida lo que esta estación puede sostener realmente a lo largo del tiempo.
No confundir con la V2: una trampa que nuestra propia ficha sufrió
DJI vende, bajo el mismo nombre comercial «Power 1000», dos productos distintos. El que se describe en esta opinión, lanzado en abril de 2024, es la primera generación. Una segunda versión, la Power 1000 V2, llegó en julio de 2025, vendida por separado y a un precio más alto.
| Criterio | Power 1000 (esta) | Power 1000 V2 |
|---|---|---|
| Salida continua | 2200 W | 2600 W |
| Peso | 13 kg | 14,2 kg |
| Conectividad | ninguna, dongle opcional | WiFi y Bluetooth integrados |
| Ampliación de capacidad | no | sí |
| Lanzamiento | abril de 2024 | julio de 2025 |
Las dos versiones comparten exactamente las mismas celdas identificadas mediante desmontaje, pero incorporan una electrónica de potencia distinta: no se trata por tanto de un simple cambio de imagen comercial, la mayor potencia de la V2 corresponde a un cambio real de hardware.
Antes de comprar, compruebe por tanto la referencia exacta indicada por el vendedor y no solo el nombre «Power 1000», y compare el precio: una diferencia importante entre dos ofertas con ese mismo nombre casi siempre indica que se trata de dos generaciones distintas, no de una simple promoción.
70 minutos anunciados, bajo una condición que conviene conocer
La recarga completa se anuncia en 70 minutos, u 80 % en 50 minutos. Una condición, presente en la documentación del fabricante pero poco destacada, enmarca esta velocidad.
Una condición figura en la documentación oficial y merece conocerse: para alcanzar los 1200 W de carga máxima, la batería de la estación ya debe estar al 60 % de carga como mínimo, y la temperatura ambiente debe estar entre 20 y 35 °C. Fuera de esta ventana, la velocidad de carga real será inferior a la cifra destacada.
En el lado solar, los 800 W anunciados pasan por dos módulos MPPT propietarios de DJI, de 400 W cada uno, conectados al conector SDC del aparato. Ningún panel de terceros estándar se conecta directamente.
Esta condición de carga máxima no es un simple detalle de ficha técnica: una estación sacada de un vehículo frío en invierno, o utilizada después de una descarga casi completa, tardará sensiblemente más de 70 minutos en recargarse, el tiempo que la temperatura o el nivel de carga tarden en entrar en la ventana requerida.
El conector SDC: rápido para los drones DJI, costoso para el resto
Además de las tomas clásicas, esta estación incorpora dos conectores propietarios de DJI, SDC y SDC Lite, pensados para el ecosistema de la marca. El SDC principal admite hasta 42 A de salida, más que suficiente para una carga rápida dedicada.
Para quienes ya tienen drones DJI, la ventaja es real: un Mavic 3 se recarga por completo en unos 58 minutos a través de este puerto, frente a un tiempo bastante más largo con el cargador estándar; un Air 3 alcanza el 95 % en unos treinta minutos. Quien ya posee el ecosistema DJI amortiza rápido la compra.
Para el resto de usos, esta conectividad propietaria tiene un coste. Cada cable específico para un modelo de dron se vende por separado, en torno a 20 €, y hace falta uno distinto por familia de aparato. La misma lógica se aplica al lado solar: sin los módulos MPPT de DJI, la estación simplemente no puede recibir energía solar, sea cual sea el panel que ya se posea.
El segundo puerto, SDC Lite, entrega una potencia más modesta (9 a 27 V, 10 A): apunta a los accesorios más ligeros del ecosistema DJI, más que a la carga rápida de un dron o un panel solar. Su presencia, ausente de la ficha de catálogo antes de la corrección, no cambia el panorama general: esta conectividad sigue cerrada a cualquier equipo ajeno a la marca.
Dos enchufes, una limitación real para este formato
En cuanto a las salidas clásicas, el aparato ofrece dos enchufes, dos puertos USB-C de hasta 140 W cada uno, capaces de cargar a máxima velocidad un ordenador portátil exigente, y dos puertos USB-A de 24 W.
| Salida | Potencia |
|---|---|
| Enchufes 230 V | 2, 2200 W en total |
| USB-C | 2 × 140 W |
| USB-A | 2 × 24 W |
| SDC / SDC Lite | 42 A / 10 A |
El número de enchufes, solo dos, es una limitación para un uso que combine varios aparatos voluminosos: una regleta se vuelve rápidamente necesaria para aprovechar del todo los 2200 W disponibles, como ocurre con otras estaciones de este formato.
Los dos puertos USB-C, de 140 W cada uno, cubren en cambio mucho terreno: suficiente para cargar a la vez dos ordenadores portátiles exigentes sin pasar por los enchufes, un reparto que tiene sentido en una obra o un rodaje donde conviven varios puestos de trabajo.
23 dB anunciados, nunca medidos de forma independiente
El fabricante anuncia 23 dB a un metro de distancia, una cifra presentada como argumento de venta central, sobre todo para un uso de rodaje o nocturno. Sin embargo, su propia documentación precisa que este valor se mide en carga por red eléctrica a 600 W, no al entregar potencia en la salida.
No se ha encontrado ninguna medición independiente con sonómetro, con instrumento y distancia precisados, ni para la carga ni para la descarga a plena potencia, la situación más exigente para la ventilación.
A falta de un dato numérico verificable, este aspecto no se puntúa en el detalle numérico de esta opinión.
Sin aplicación de serie, un adaptador opcional
A diferencia de estaciones más recientes, esta no cuenta con ninguna conectividad integrada: ni WiFi ni Bluetooth. El control se realiza únicamente en local, desde la pantalla y los botones del aparato.
DJI vende por separado un adaptador opcional que añade Bluetooth y WiFi, lo que permite entonces un seguimiento a través de la aplicación DJI Home. Sin este accesorio, no es posible ningún control remoto.
Celdas identificadas, 4000 ciclos, cinco años de garantía
Las celdas identificadas mediante desmontaje proceden de Penghui, un proveedor consolidado del sector, montadas en una arquitectura serie simple. El fabricante anuncia 4000 ciclos antes de bajar al 70 % de la capacidad inicial, una cifra dentro de la media del formato para la química LiFePO4.
La garantía del fabricante, según la documentación oficial europea, es de cinco años. Ningún aviso de retirada oficial afecta a este modelo, y no se ha encontrado ningún reporte repetido de hinchazón o fallo estructural más allá de un caso aislado no contrastado.
Para situar lo que representan 4000 ciclos en un uso real: a razón de un ciclo completo por semana, un ritmo ya exigente para una estación de esta capacidad, eso equivale a varias décadas antes de alcanzar el umbral del 70 % de capacidad. La gran mayoría de los usuarios nunca se acercará a ese límite.
Incluso con un ritmo profesional más intenso, un ciclo completo cada dos o tres días, la cuenta sigue siendo favorable: entre dos y tres décadas antes de alcanzar ese mismo umbral, una duración que supera con creces la del resto de la electrónica integrada en el aparato.
A quién le conviene y a quién no
Le conviene a quien necesita una potencia continua elevada en un formato compacto, herramientas eléctricas, equipo de rodaje o un uso doméstico exigente, y a quien ya posee drones DJI compatibles con la carga rápida SDC.
No le conviene a quien busca una entrada solar universal a coste contenido, ya que el ecosistema propietario de DJI encarece notablemente esa opción. Tampoco a quien quiere controlar su estación desde un teléfono sin comprar un accesorio adicional.


