Un problema concreto: el plomo y el litio no se cargan igual
Una batería de plomo acepta una tensión de fin de carga en torno a 14,4 voltios, seguida de una fase de mantenimiento a tensión reducida. El LiFePO4 trabaja en un rango de tensión mucho más plano, rechaza las cargas de compensación prolongadas, y lleva un circuito de protección que puede cortar la batería si la tensión no es adecuada.
Una detección automática que evita errores de ajuste
El CE-BC 5M LiFePO4 resuelve esto analizando la batería antes de enviar corriente. Su electrónica identifica el tipo y el estado de carga, y luego selecciona el perfil correspondiente. Puede así usar el mismo aparato para la batería de arranque de plomo de su coche y para el pack de litio de su autocaravana, sin manipulación especial.
Mantenimiento, alimentación y reacondicionamiento
El mantenimiento de carga, clásico, permite dejar el aparato conectado fuera de temporada. El modo alimentación convierte el cargador en una fuente de corriente estable, útil para mantener un vehículo bajo tensión durante la sustitución de su batería sin perder las memorias de la electrónica de a bordo. El modo reacondicionamiento aplica impulsos destinados a eliminar la sulfatación de una batería de plomo agotada.
Sin protección indicada, un modelo aún joven
Los cinco amperios de corriente máxima convienen a baterías de hasta un centenar de amperios-hora, con las duraciones habituales de este tipo de cargador doméstico: cuente con una noche para un pack muy descargado.
A quién se dirige el CE-BC 5M LiFePO4
Si no tiene ninguna batería de litio, el CE-BC 4M sigue siendo la mejor compra. En cuanto hay LiFePO4 en el garaje, ya sea en una autocaravana, un barco o una instalación solar, la diferencia de precio frente a un cargador solo de plomo se justifica rápidamente.


