Solo en el puerto, cumple su promesa
Usado con un solo aparato conectado, el Anker 30W cumple una promesa poco habitual en este tipo de accesorio: una medición independiente, realizada sobre cinco perfiles de tensión distintos, indica 29,3 W a 13,8 V y 29,7 W a 24 V, es decir, el 98 % de la potencia anunciada. La ventana PPS medida va de 3,3 a 11 V para unos 29,7 W, suficiente para la carga rápida Samsung hasta 25 W, pero no para los 45 W de un modelo Ultra, que exige una tensión más alta.
Un trayecto de hora y media en circulación, con el teléfono conectado en uso intensivo de GPS, hizo que una batería pasara del 42 al 76 %, es decir, 34 puntos ganados en 90 minutos para un solo aparato en carga. En este único puerto, la promesa del marketing se cumple, por tanto, en la práctica.
Con dos aparatos, el reparto se complica
Donde el uso con un solo puerto convence, el uso con dos aparatos revela el verdadero límite del producto. Una medición independiente confirma que la potencia total se queda limitada a 30 W repartidos entre los dos puertos, con un reparto de unos 20 W para el USB-C y 10 W para el USB-A, en lugar de los 30 W más 22,5 W que se sumarían si los puertos funcionaran de forma totalmente independiente.
Este reparto reducido no es, sin embargo, el único problema descrito. Tres reseñas independientes y espaciadas en el tiempo van más allá de un simple reparto: describen cortes completos o reconexiones repetidas en cuanto se conecta un segundo aparato, incluso con varios cables distintos probados para descartar esa posibilidad. Una de estas reseñas menciona una desconexión y reconexión cada siete a diez segundos durante un trayecto con varios pasajeros. Este comportamiento de corte va más allá de un simple reparto de potencia: sugiere una renegociación de carga que falla en ciertas combinaciones de aparatos o cables, en lugar de un límite estable y previsible.
Un calentamiento que depende mucho de la exposición al sol
En condiciones de carga continua a temperatura ambiente moderada (unos 28 °C), la carcasa alcanza unos 47 °C en el punto más caliente, un valor razonable para este tipo de producto. Expuesto a pleno sol sobre un salpicadero, la temperatura sube claramente más, hasta unos 61 °C, con una protección térmica que hace bajar la potencia disponible de unos 30 a 22 W. Este comportamiento es esperable y, en sí mismo, más bien tranquilizador (el producto se protege en lugar de arriesgarse a un sobrecalentamiento), pero explica por qué la potencia realmente disponible puede variar mucho según la ubicación del cargador en el habitáculo.
Otra limitación que conviene conocer: el cargador se desconecta por debajo de 11,8 V en corriente continua, un umbral que puede alcanzarse al arrancar el motor o a bajas revoluciones con una batería desgastada.
Un formato que sigue entre los más discretos
Con 15 gramos y 54,6 x 23,9 x 24,1 mm, el Anker 30W sigue siendo uno de los cargadores de mechero más compactos del mercado, confirmado por varias reseñas independientes que señalan que apenas sobresale de la toma. Una vez insertado, sí sobresale unos 30 mm, suficiente para dejar libre la palanca de cambios en la mayoría de los vehículos utilizados (Toyota Corolla 2018, Hyundai Elantra 2020), aunque la ubicación exacta de la toma de 12 V puede hacer variar esta sensación de un vehículo a otro.
Fiabilidad: un motivo minoritario pero real que conviene conocer
Más allá del comportamiento en carga doble, un uso prolongado durante casi un año relata una potencia de carga caída a menos de 2 W, comprobada con varios cables para descartar esa posibilidad, una señal de degradación con el tiempo que conviene tomar en serio aunque no represente a la mayoría de las reseñas consultadas. Un caso de devolución en garantía describe además una demora considerable antes de la sustitución, ya que el producto debía enviarse de vuelta antes de cualquier reemplazo en lugar de sustituirse directamente.
Frente al Ugreen 130W: dos filosofías opuestas
En comparación con el Ugreen 130W, también analizado en este sitio, el Anker 30W juega una carta totalmente opuesta: la sencillez y la compacidad extrema frente a la versatilidad de tres puertos y 100 W de pico. Donde el Ugreen 130W le cuesta mantener su potencia anunciada con el tiempo, el Anker 30W sostiene muy bien la suya en uso de un solo puerto, a cambio de una potencia total claramente más modesta y de un comportamiento menos previsible en cuanto dos aparatos comparten el cargador. La elección depende sobre todo de la necesidad real: un único teléfono que cargar rápido favorece al Anker, varios aparatos, entre ellos potencialmente un portátil, favorecen al Ugreen, con sus propias reservas sobre la potencia sostenida.
¿Para quién es este cargador?
El Anker 30W conviene sobre todo a quien busca un cargador discreto para un solo teléfono a la vez, con una potencia realmente conforme a lo anunciado y un formato que pasa desapercibido en el habitáculo. Para un uso habitual con dos personas cargando a la vez, es mejor tener en cuenta la reducción de potencia y el riesgo puntual de corte al elegir, o recurrir a un cargador multipuerto pensado para ese uso desde el principio.


