El eje central de la gama C-Line
Bosch suministra de origen buena parte de las baterías de arranque del parque europeo, lo que da un peso particular a sus cargadores. El C30 es el modelo central de la gama C-Line, pensado para baterías de 6 y 12 voltios de scooters, motos, coches y embarcaciones de recreo.
EFB y AGM, la verdadera competencia del fabricante
Estas dos tecnologías equipan los vehículos con sistema start-stop, que hoy constituyen la mayor parte del parque reciente. Una batería AGM cargada con un perfil de plomo estándar recibe una tensión inadecuada y envejece prematuramente: la distinción no es comercial, tiene un efecto real en la longevidad. Bosch, que fabrica estas baterías, aplica el perfil correcto.
120 Ah admisibles, pero una carga lenta
Una batería de utilitario ronda los 45 Ah, un sedán diésel entre 70 y 80 Ah, un gran monovolumen o furgoneta puede llegar a 100 Ah. El C30 cubre por tanto todo el parque de coches particulares. Con 3,8 amperios, la carga sigue siendo lenta en una batería muy descargada, pero ese es precisamente el principio de este tipo de aparato: una carga suave desgasta menos las placas que una carga brusca.
Pilotos en lugar de pantalla, sin litio
La carcasa es robusta, las pinzas son correctas, y la bolsa de transporte incluida evita que los cables acaben enredados en un rincón del garaje.
A quién se dirige el C30
Este cargador conviene a quien quiera el respaldo de un fabricante de baterías reconocido para el mantenimiento de un coche, moto o barco de plomo, EFB o AGM. Para una pantalla más detallada a menor coste, el Einhell CE-BC 4M sigue siendo la mejor relación calidad-precio. Para litio, hay que recurrir al CE-BC 5M LiFePO4.


