¿Cumple su promesa el puerto de 100 W? Tres mediciones dicen que no
La cifra que vende este cargador es el puerto USB-C principal de 100 W, pensado para cargar un portátil a máxima velocidad desde la toma del mechero. Tres mediciones independientes cuentan una historia bastante más matizada. Una medición alemana específica cronometra la caída: la plena potencia se mantiene solo cinco minutos, y luego cae a alrededor de 45 W. Una medición realizada con un portátil conectado de forma continua confirma el mismo mecanismo, con un nivel distinto: 93 W al arrancar, 65 W tras cuatro minutos, sin mejora ni siquiera dirigiendo el aire acondicionado del vehículo directamente hacia la carcasa. Una tercera medición sitúa la caída en un nivel intermedio, 75 a 80 W una vez que la carcasa está caliente.
Los tres valores finales difieren, lo cual es esperable (variación de una unidad a otra, temperatura ambiente, duración de la carga previa), pero el mecanismo en sí, una caída marcada tras unos minutos, queda confirmado tres veces de forma independiente. Un único comentario, sin protocolo ni cronometraje preciso, afirma en cambio una potencia sostenida durante más tiempo: una señal demasiado débil para contradecir las tres mediciones coincidentes.
Tres dispositivos a la vez, sin contratiempos
Donde el puerto de 100 W decepciona con el tiempo, el uso diario con varios dispositivos funciona tal como se anuncia: los dos puertos USB-C (100 y 30 W) y el puerto USB-A (22,5 W) cargan a la vez tres teléfonos o tabletas sin ralentización apreciable, incluso en trayectos con varios pasajeros. El reparto exacto de potencia en un uso triple simultáneo no ha podido confirmarse con una medición fiable e independiente; a falta de ello, la promesa de un reparto inteligente entre los tres puertos se beneficia de la duda para este uso concreto, a diferencia de lo que ocurre con el puerto de 100 W en solitario.
Un calentamiento que varía según la toma del vehículo
Varias reseñas mencionan un calentamiento molesto en el punto de contacto con la toma del mechero, hasta unos 54 °C en un caso concreto, mientras que otras describen una carcasa que se mantiene fresca incluso con mucho calor exterior. Esta diferencia probablemente se deba menos a un defecto uniforme del cargador que a la calidad variable de las propias tomas de mechero, cuyo diámetro y estado de desgaste difieren de un vehículo a otro: un contacto imperfecto aumenta la resistencia eléctrica en el punto de conexión y, por tanto, el calor que se genera ahí. Un punto a vigilar al instalarlo, más que una alerta generalizada.
Fiabilidad: el puerto de 100 W, otra vez él, el más expuesto
Más allá de la caída de potencia, una avería completa del puerto de 100 W tras un periodo de uso de entre tres meses y menos de un año se repite varias veces en las reseñas consultadas, mientras el resto del cargador sigue funcionando. Este patrón de avería apunta al componente más exigido térmicamente del producto, lo que es coherente con el mecanismo de caída de potencia ya descrito: un puerto llevado regularmente cerca de su límite, con un throttling térmico frecuente, es mecánicamente el más expuesto al desgaste prematuro. No es lo que le ocurre a la mayoría de los compradores, pero sí un motivo lo bastante presente como para justificar una vigilancia particular sobre este puerto en concreto, por ejemplo evitando cargas continuas de más de unos minutos en dispositivos exigentes.
Una fabricación elogiada, incluso donde la potencia decepciona
Una señal de que el problema se limita al puerto de 100 W y no afecta al conjunto del producto: la calidad de fabricación percibida sigue siendo buena, con una carcasa mayoritariamente metálica y bien acabada, incluso según la medición más crítica con la potencia sostenida. Existe un aviso aislado de rotura en el panel frontal, tras una caída desde poca altura, dentro de las reseñas consultadas, pero se queda en un caso único y no en un motivo recurrente.
Frente al resto de la gama Ugreen: una opción de gama media asumida
El modelo de 130 W ocupa la posición intermedia de la gama de cargadores de mechero Ugreen, entre el de 63 W con dos puertos y sin cable incluido, y el de 145 W con cable retráctil integrado. El cable desmontable de 100 W incluido sigue siendo su argumento más sólido frente al de 63 W, y su diferencia de precio con el de 145 W se explica sobre todo por la ausencia del cable retráctil integrado, más práctico en el día a día pero también más frágil a largo plazo en este tipo de accesorio.
¿Para quién es este cargador?
El Ugreen 130W conviene sobre todo a quien quiere cargar varios teléfonos o tabletas a la vez sin preocuparse nunca del puerto utilizado, con un cable de 100 W ya en la caja. Para quien realmente cuenta con cargar un portátil a máxima velocidad en un trayecto largo, la promesa del puerto de 100 W solo se cumple durante los primeros minutos: mejor incluir esta limitación en el cálculo de autonomía, o recurrir a una alternativa cuya potencia sostenida se haya comprobado a lo largo del tiempo.



