Los 1000 A, y qué miden en realidad
Es la cifra impresa en grande sobre la carcasa, y también la que más confusión genera. Los 1000 A del GB40 son una corriente de pico: un impulso instantáneo, medido en una fracción de segundo. No es la corriente que el aparato mantiene mientras el motor de arranque gira.
Pero arrancar un motor no se juega en un pico. Un motor de arranque consume corriente durante varios segundos, y un motor frío, cansado o mal reglado puede exigir dos o tres intentos. Lo que cuenta es, por tanto, cuánto tiempo el aparato mantiene una corriente elevada sin desplomarse. Es un ejercicio muy distinto, y es ahí donde el GB40 destaca de verdad.
Bajo una demanda sostenida de 300 A a temperatura ambiente, aguanta más de diez segundos sin flaquear. La mayoría de los arrancadores de este formato se rinden entre dos y cinco segundos.
Los 24 Wh, y por qué esa cifra importa
Detrás de la potencia está el depósito. El del GB40 es de 24 Wh. Es poco en términos absolutos, y es normal: un arrancador no necesita mucha energía, necesita soltarla muy rápido. Un arranque consume apenas algo más de un vatio-hora.
La cifra merece conocerse igualmente, por una razón precisa. El GB20, que rinde la mitad y cuesta unos diez euros menos, monta exactamente la misma batería de 24 Wh. Misma carcasa, mismas dimensiones, misma linterna de 100 lúmenes, mismos puertos.
Lo que se paga al pasar del GB20 al GB40 no es, por tanto, autonomía: es la etapa de potencia y las pinzas. El GB40 duplica la corriente de pico, pasa de 4,0 a 6,0 L en gasolina y se vuelve utilizable en un diésel de hasta 3,0 L, algo que el GB20 no permite en absoluto. Por unos diez euros la diferencia está ampliamente justificada, pero conviene saber que no se traducirá en más arranques.
Eso explica también por qué ambos modelos anuncian el mismo número de arranques, una veintena. Ese número depende del depósito, no de la potencia. Y supone arranques cortos, en un motor que responde rápido: unos cuantos intentos largos con el motor frío consumen la reserva mucho más deprisa.
Las cuatro recargas de smartphone, una cifra envejecida
El GB40 sirve también de batería externa, y el argumento llega con una cifra: hasta cuatro recargas de smartphone. Esa promesa era correcta cuando se escribió. Ya no lo es.
El cálculo es sencillo y se comprueba sin instrumentos. La reserva total es de 24 Wh. La batería de un smartphone reciente se sitúa entre 15 y 20 Wh. Descontadas las pérdidas de conversión, inevitables al transformar la tensión del pack en 5 V, queda para asegurar una carga completa, no cuatro. Las cuatro recargas correspondían a teléfonos con baterías de 5 a 6 Wh, una generación ya lejana.
A ello se suma un límite de caudal. La salida USB se detiene en 5 V y 2,1 A, unos 10 W. Un teléfono moderno admite habitualmente tres o cuatro veces más. Cargar un smartphone en el GB40 funciona, pero lleva bastante más tiempo que con un cargador corriente.
La carga: tres horas en el mejor caso, doce en el peor
Es el punto en el que el GB40 acusa más su edad. Su toma de carga es efectivamente USB-C, pero está limitada a 5 V y 2,1 A, una decena de vatios. El conector es moderno, la velocidad no: no hay carga rápida.
El tiempo de llenado depende por tanto directamente de la fuente utilizada, y la diferencia es considerable.
Tres horas para un aparato cuya batería es de solo 24 Wh resulta lento. La referencia útil aquí es la generación siguiente del mismo fabricante, el GBX45, que admite USB-C hasta 60 W y se llena en una fracción de ese tiempo, sirviendo además de batería externa rápida. El GB40 conserva el conector sin el caudal.
Se añade una restricción indicada por el fabricante: se desaconseja cargar y descargar el aparato al mismo tiempo. No se puede, por tanto, dejarlo en carga permanente en una toma del vehículo mientras se utiliza.
El frío, y por qué llega en el peor momento
Una batería de coche se rinde casi siempre en el mismo momento: la primera helada de verdad. Es pues en el frío donde un arrancador debe convencer, y es exactamente ahí donde el GB40 pierde su ventaja.
A temperatura ambiente domina su grupo. A -12 °C, ya no figura entre los aparatos que ofrecen buenos resultados. El mecanismo es conocido y vale para toda batería de litio: el frío eleva la resistencia interna, lo que limita la corriente que el pack puede suministrar. Un aparato compacto, con pocas celdas, encaja peor esa degradación que un modelo mayor.
| Situación | Rango admitido |
|---|---|
| Uso | -20 a +50 °C |
| Carga | 0 a +40 °C |
| Almacenamiento | -20 a +50 °C |
La tabla contiene una restricción que pocos compradores anticipan. El GB40 funciona hasta -20 °C pero solo se recarga por encima de 0 °C. Dicho de otro modo, un aparato dejado en el coche en invierno puede perfectamente servir para arrancar, pero se negará a recargarse mientras no se lo haya llevado al calor. Tras un rescate matinal hay que devolverlo al interior para reponerlo.
UltraSafe, y su contrapartida
Es el argumento más sólido del GB40, y es merecido. El aparato no entrega corriente alguna mientras no haya reconocido una batería correctamente conectada. Resultado: ninguna chispa al contacto de las pinzas, ninguna consecuencia si se invierten el rojo y el negro. Para quien nunca ha hecho un arranque asistido es una red de seguridad real, allí donde unos cables clásicos mal conectados pueden destruir la electrónica.
Esa inteligencia tiene, sin embargo, una contrapartida directa, y conviene entenderla antes de la avería y no durante. Para reconocer una batería, el GB40 debe medir en ella al menos 2 voltios. Por debajo considera que no hay nada conectado y se niega a funcionar. Ahora bien, una batería profundamente descargada, olvidada todo un invierno o vaciada por una luz de cortesía, baja precisamente de ese umbral.
El fabricante ha previsto el remedio: un modo manual, activado con una pulsación de tres segundos, que fuerza la salida. Pero ese modo desactiva todas las protecciones, incluida la de inversión de polaridad, y su uso anula la garantía. Uno se encuentra así, en el caso más difícil, con un aparato tan arriesgado como unos cables corrientes, y sin cobertura.
Dónde guardarlo realmente
El argumento de venta es nítido: un aparato de bolsillo que se olvida en la guantera hasta el día en que salva la jornada. Es cierto en cuanto al tamaño, con 196 milímetros de largo y 1,11 kg. Es más discutible en cuanto a la conservación.
El almacenamiento admitido va de -20 a +50 °C, y el fabricante precisa que el aparato debe guardarse en interior cuando no se usa. Ambas indicaciones casan mal con un habitáculo, que en verano al sol supera con creces los 50 °C y en invierno baja de 0 °C, rango en el que la carga se vuelve imposible. Una batería de litio mantenida a temperatura elevada pierde capacidad de forma irreversible.
El grado IP65 merece también una lectura atenta: es válido con los puertos cerrados. Los tapones que protegen las tomas forman parte de la estanqueidad, y un aparato dejado abierto en un maletero húmedo ya no está protegido.
GB20, GB40 o GB50: cuál elegir
El GB40 es el modelo más vendido de la gama, pero está flanqueado de cerca. Esto es lo que los separa realmente, a los precios observados a mediados de agosto de 2026.
| Criterio | GB20 | GB40 | GB50 | GBX45 |
|---|---|---|---|---|
| Precio observado | 82 € | 91 € | 132 € | 139 € |
| Corriente de pico | 500 A | 1000 A | 1500 A | 1250 A |
| Batería | 24 Wh | 24 Wh | 35 Wh | 31 Wh |
| Gasolina | 4,0 L | 6,0 L | 7,0 L | 6,5 L |
| Diésel | desaconsejado | 3,0 L | 4,5 L | 4,0 L |
| Linterna | 100 lm | 100 lm | 200 lm | 100 lm |
| Entrada de carga | 5 V, 2,1 A | 5 V, 2,1 A | 5 V, 2,1 A | USB-C hasta 60 W |
| Peso | 0,95 kg | 1,11 kg | 1,22 kg | 0,98 kg |
Frente al GB20, los nueve euros de diferencia son la mejor inversión de la gama. Duplican la corriente de pico y desbloquean el diésel hasta 3,0 L, que el GB20 no admite. Salvo que solo vaya a auxiliar un pequeño gasolina o una moto, el GB40 es el punto de entrada sensato.
Frente al GB50 la diferencia es real y se justifica menos a menudo. Cuarenta euros más aportan un 50 % más de corriente de pico, una batería de 35 Wh, una linterna dos veces más potente y diésel hasta 4,5 L. Es la elección correcta para un diésel grande, una furgoneta o un uso profesional. Para un utilitario o un compacto, es pagar un margen que nunca se usará.
El GBX45 es el caso interesante. A unos cincuenta euros más que el GB40, aporta sobre todo lo que a este le falta: una entrada USB-C de hasta 60 W, es decir una recarga de otro orden, y una salida del mismo nivel que lo convierte en una verdadera batería externa. Es incluso más ligero. Si la lentitud de carga del GB40 le molesta, es ahí donde hay que mirar, más que hacia más amperios.
Garantía y compatibilidad: dos puntos que verificar
Dos elementos pasan a menudo desapercibidos en la compra y merecen decirse con claridad.
La garantía es de un año. Es poco para un aparato de este precio, y sobre todo para un objeto cuya naturaleza misma es permanecer sin usar durante años antes de servir. Una batería de litio envejece incluso sin ser solicitada, y la avería típica de un arrancador no es una rotura sino una pérdida de capacidad que se revela al cabo de varias temporadas, mucho más allá de la cobertura.
El GB40 está reservado a las baterías de 12 V de plomo, lo que cubre las clásicas, las AGM y las de gel, es decir la inmensa mayoría del parque automovilístico. En cambio no está previsto para las baterías de arranque de litio que se encuentran en algunas motos, en ciertos vehículos de competición y en algunos modelos recientes. Tampoco sirve para los circuitos de 6 V de los vehículos antiguos ni para los sistemas de 24 V de los camiones.
A quién le conviene, y a quién no
El GB40 hace muy bien el trabajo para el que fue concebido. Sus límites no afectan al arranque en sí, sino a todo lo que lo rodea: la capacidad de su batería, su velocidad de carga y su comportamiento en el frío.
Le conviene al automovilista que quiere un seguro en el maletero para un utilitario, un compacto o un diésel de pequeña cilindrada. Le conviene al conductor poco cómodo con la mecánica, a quien la protección contra inversión pone a salvo de una maniobra equivocada. Le conviene a los vehículos que ruedan poco, coche clásico, autocaravana guardada o barco, donde la batería se descarga por falta de uso. Y le conviene como regalo útil, porque no exige ninguna competencia particular.
Le conviene poco a un diésel grande, a una furgoneta o a un uso profesional repetido: el GB50 o un modelo superior estarán más holgados. Le conviene poco a quien vive en una región muy fría, donde su bajada de rendimiento por debajo de -10 °C y la imposibilidad de recargarlo por debajo de 0 °C se vuelven un lastre. Y le conviene poco, en fin, a quien espere una batería externa polivalente: con 24 Wh y 10 W de salida, salva un teléfono, no lo acompaña.
Queda lo esencial, y es lo que explica su éxito: el día en que la batería falla, mantiene una corriente elevada más tiempo que la mayoría de sus rivales, y lo hace sin que uno tenga que pensar en la conexión. Para un objeto que se compra esperando no usarlo nunca, es exactamente el compromiso correcto.



